Según la revista Time, cada año hay cien personas que, por lo que hacen, por lo que son y por lo que representan, “influyen” más que los otros 7 mil 350 millones de seres humanos que habitan en el planeta tierra.

Este año, entre las personas más influyentes del orbe están el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y la actriz oaxaqueña, Yalitza Aparicio.

La lista, como todas las listas, y más ésta, es debatible. Se supone que quienes deciden quiénes son los “más influyentes” y los “menos influyentes” son los editores y el staff de la revista Time. Claro está, no hay transparencia en la decisión, ni por qué se elige a uno y no a otro.

Cuando se publica la lista, suceder que una persona (también influyente) hace un pequeño perfil de quienes es uno de los 100 personajes más importantes del año. En el caso de Andrés Manuel, lo hizo, cosas de la vida, el periodista Jorge Ramos. Y en el de Yalitza, Alfonso Cuarón.

A Andrés Manuel lo colocaron en la sección de “líderes”, y del mandatario Jorge Ramos escribió que votaron por él más de 30 millones de mexicanos, que viaja de forma económica y que decidió no vivir en Los Pinos. También le reconoce que lucha contra la corrupción y que todas las mañanas, a las 7, da una conferencia de prensa. Menciona que eso contrasta con los anteriores mandatarios, pero (y ahí está el protagonismo de Jorge Ramos, que hasta en un texto de cuatro párrafos no se puede ocultar) duda que eso que es AMLO sea lo que realmente necesita el país.

Después de ese primer párrafo (positivo) viene un conjunto de críticas: que piensa en grande y se equivoca, que es medio autoritario porque tiene el control del Congreso, que no le responde a Donald Trump como debería ser, que es más o menos populista, que (por supuesto que no podía faltar viniendo de un texto de Jorge Ramos) no ha denunciado a la “dictadura en Venezuela”, y que no ha acabado en cuatro meses ni con la inseguridad ni con la matanza que hay el país.

Ramos termina su perfil con un párrafo donde, desde ya, decreta que el gobierno de AMLO será un fracaso.  

AMLO esperó 12 años para convertirse en Presidente, y tiene prisa por actuar. Pero tarde o temprano se dará cuenta de que una sola persona no puede salvar a México. Otros lo han intentado y han fracasado.

Debe ser complicado ser Jorge Ramos y siempre poseer la necesidad de convertir cualquier noticia (o un perfil) en una espectáculo donde él sea el centro de atención.

El perfil de Yalitza Aparicio, que escribió Alfonso Cuarón, es lo contrario del de Ramos: es ameno y da muchas luces sobre quién es Yalitza y sobre la importancia que ella tiene, sobre la influencia tuvo este año.

Un párrafo del perfil que elaboró Cuarón se evidencia no solamente un contraste enorme con el de Ramos, sino la capacidad de entender el por qué se escribe un perfil a una persona “influyente”:

Desde el principio, la honestidad ha sido la mayor cualidad en Yalitza. Es increíblemente sincera en su verdad y no se deja arrastrar por el brillo y el glamour de Hollywood. Ella se enfoca en ser una fuerza de cambio y empoderamiento para las mujeres indígenas, abrazando el valor simbólico de lo que ha hecho y llevando esa responsabilidad con dignidad y gracia.