Fiel a su estilo, Andrés Manuel López Obrador anunció que este fin de semana dejará su casa de transición para no volverse “tecnócrata” y se trasladará al sur del país a hacer trabajo de campo con el fin de “recoger los sentimientos de la gente”.

En una rueda de prensa en la que anunció 4 cambios que habrá en el sector energético, López Obrador informó que hará un recorrido por la Selva Lacandona y la cuenca del Usumacinta en el estado de Chiapas, para hablar con la gente, conocer lo que piensan y sienten sobre algunos de los proyectos que pretende llevar a cabo durante su próximo gobierno.

AMLO le pidió a los periodistas tenerle un poco de comprensión por no invitarlos a dar cobertura de sus actividades, explicándoles que su viaje no tiene el carácter de una gira sino la intención de entablar un diálogo real con la gente, por lo que necesita pasar un poco desapercibido, lo cual no lograría con la presencia de los medios y las cámaras de televisión.

“Es una investigación que estoy haciendo en campo pero no me puedo ir con medios de información porque ya no tengo posibilidad de hablar con más franqueza con la gente. Cuando está de por medio una cámara, la gente se puede inhibir.  Y yo tengo que hacer trabajo de campo, no puedo estar todo el tiempo en la oficina”.

AMLO en rueda de prensa junto a su equipo designado para la cuestión energética. Foto: Especial

López Obrador indicó que hasta ahora no tiene ninguna reunión concertada pero va con la firme intención de consultar a la gente, hablar con campesinos, indígenas y productores que viven en la Selva Lacandona. Prevé estar de regreso en la Ciudad de México el lunes.

“Tengo que hacer este trabajo de campo, voy a la cuenca del Usumacinta porque vamos a sembrar un millón de héctareas de árboles frutales y maderables y necesito ir al terreno (…) Si me quedo nomás en la oficina, voy a volverme hasta tecnócrata”.

En abril, durante su visita a Chiapas como parte de la gira emprendida por su campaña presidencial, AMLO anunció que su proyecto de nación contempla la siembra de más 200 mil hectáreas de árboles frutales y maderables en los valles de Chiapas.

“Vamos a sembrar café, cacao. Se van a sembrar cítricos; se va a sembrar madera: cedros, caoba y va a haber un programa de apoyo para los productores. Vamos a pagar a los ejidatarios y pequeños propietarios para que siembren las parcelas; que se duplique de árboles frutales maderables en toda esta región”.

AMLO aseguró que conoce toda la historia productiva y económica de la región, por lo cual en el proyecto considera aprovechar el caudal de agua de ríos como el Usumacinta, el Tulijá.

“Ya sabemos que el cedro puede llevar hasta 15 años en crecer; la caoba hasta 25 (años). Vamos a buscar nuevas tecnologías para que en menos tiempo se puedan estar cortando esos árboles y, además, vamos a utilizar el agua que hay en todos los valles de Chiapas; no hay que olvidar que en Chiapas está el río más grande de México: el Usumacinta”, explicó el entonces candidato de la coalición conformada por Morena, el PT y el PES.

Inclusive en esa ocasión recordó que en la época de Porfirio Díaz, miles de trozas de madera de caoba salían de la Selva Lacandona, eran trasladados por el río Usumacinta hasta Frontera y se embarcaban con destino a Europa.