Una de las principales diferencias entre el ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y el Presidente Andrés Manuel López Obrador, tuvo que ver con la carga ideológica neoliberal del ahora ex funcionario.

El propio mandatario lo confirmó en su conferencia matutina de este día, en la cual expuso que una de esas fuertes diferencias se dio cuando Urzúa le presentó una versión del Plan Nacional de Desarrollo con tal contenido neoliberal que parecía haber sido realizado por Agustín Carstens o José Antonio Meade, dos de los secretarios de Hacienda en los gobiernos del PRIAN.

“Imagínense lo que es eso, que me presentan un Plan de Desarrollo, lo veo y desde mi punto de vista no reflejaba el cambio, ¡era como si lo hubiese hecho Carstens o Meade! Con todo respeto”, dijo AMLO.

José Antonio Meade, Agustín Carstens y Carlos Urzúa. Foto: Especial

Momentos después, AMLO trató de matizar su postura y calificó a los exfuncionarios con el PAN y el PRI como buenas personas.

“Se me fue, es tan buena persona, de verdad, lo digo seriamente, Meade es una muy buena persona y también Carstens”, dijo el Presidente.

Posteriormente, López Obrador enfatizó en que la principal diferencia con Urzúa fue la posibilidad de haber continuado con políticas neoliberales dentro de su gobierno, yendo en contra de lo que la misma gente votó en la elección presidencial al elegirlo a él: un cambio.

“Tenemos concepciones distintas y siempre cuestionamos la política neoliberal, no engañamos a nadie. No puedo aceptar más de lo mismo y en lo que no creo, es un asunto de juicio práctico ¡Cómo puedo aceptar la política neoliberal después del fracaso!” indicó el mandatario.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Especial

El Presidente rechazó que la renuncia de Urzúa sea una muestra de las contradicciones de la Cuarta Transformación y negó que exista corrupción como lo insinuó en su carta el ahora ex funcionario al decir que dentro del gobierno había conflictos de interés.

AMLO argumentó que los cambios son necesarios después de haber vivido 36 años de políticas neoliberales y destacó que estas situaciones suceden porque en su gobierno se respira una atmósfera de libertad en la que los integrantes de su gabinete pueden debatir y decirse las cosas de frente, mientras él trata de conciliar con todos, siguiendo el ejemplo del ex Presidente Benito Juárez.

“Si hay debate es consustancial a la democracia, de modo que no podamos polemizar, tenemos posiciones distintas. Me he esmerado en señalar que desde siempre existe un pensamiento conservador en el país” expuso AMLO.

López Obrador profundizó sobre este tema, argumentando que en su gobierno no existe un pensamiento único por lo que es válido que haya discrepancias, pues se respeta el derecho a disentir y dejó de seguirse la vieja regla de sumisión al Ejecutivo federal, la cual ejemplificó con una frase: “¿Qué horas son? Las que usted diga señor presidente”.