El presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que su administración echará a andar un nuevo modelo para medir el crecimiento económico del país en donde se tomen en cuenta aspectos como el bienestar la felicidad de la gente.

“Estaba leyendo que hay un país en Europa-Nueva Zelanda (sic) que dice que van a cambiar los parámetros y que quieren hacer a un lado lo del famoso PIB para medir y que van a agregar al crecimiento económico, material, el bienestar, incluso la felicidad de la gente, la felicidad del pueblo”, dijo.

Explicó que ahora se buscará aplicar un modelo propio, alternativo, surgido de “nuestra experiencia, de las necesidades de nuestro pueblo, de nuestros recursos y de la potencialidad que tiene México, que es mucha, para fortalecer su economía”.

Recordó que el plan de su Gobierno implica beneficiar a los de abajo, porque eso ayuda arriba.

“Si la gente tiene capacidad de compra, se va a mejorar el comercio y la industria”, indicó.

¿Cómo funciona en Nueva Zelanda?

A mediados de 2019, Nueva Zelanda presentó un presupuesto de “bienestar” en el que se da prioridad a mejorar la calidad de vida frente a los indicadores económicos.

“Si bien el crecimiento económico es importante, y es algo que seguiremos buscando, por sí mismo no garantiza las mejoras de los estándares de vida de los neozelandeses”, dijo al respecto la primera ministra, Jacinda Arden.

Agregó que nadie quiere vivir en un país donde a pesar de un fuerte crecimiento económico hay familias sin hogar, el medio ambiente se degrada con rapidez o las personas con problemas de salud mental no reciben el trabajo que necesitan.

Por ello, el presupuesto pone énfasis en la indigencia, la pobreza infantil, la violencia doméstica, la salud mental y a la población indígena.

Para determinar estas prioridades, se utilizó una herramienta del Ministerio de Finanzas llamada “Marco de los estándares de vida”, basada en parámetros como la identidad cultural, el medio ambiente, vivienda, ingresos, consumo y conexiones sociales.