Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mantiene desairado al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, quien ha insistido en reunirse con él personalmente después de que acusara directamente al mandatario de organizar las protestas en Guadalajara por el asesinato de Giovanni López. 

El tabasqueño dijo que no tiene prisa de reunirse con Alfaro Ramírez, pues además está ocupado en una gira por el sur del país. 

“Pues ya ves que ando por acá, en gira, no estoy en México, no es por otra cosa, el domingo dormimos en Xalapa, ayer lunes en la escala, anoche aquí en Puebla y mañana tenemos que estar en Hidalgo y en Cuernavaca el viernes, tenemos todo el tiempo ocupado”, afirmó.

También comentó que prefiere que el gobernador jalisciense se sereno un poco, para no ofrecer un espectáculo. 

“Además, para ser francos, para hablar con franqueza, yo quiero que se serenen las cosas y no quiero que haya espectáculo, que no haya espectáculo, hay cosas muy importantes que atender, lo de la pandemia, todo esto que tiene que ver con la seguridad como para estar dando nota, como dicen ustedes sobre diferencias que tenemos, claro que las tenemos pero al mismo tiempo pues tenemos que buscar la manera de actuar en forma institucional, de mi parte siempre ha sido así, por eso me extrañó la falta de respeto de decir que nosotros estábamos interviniendo en Jalisco, que desde los sótanos del poder de la Ciudad de México se estaba auspiciando la inconformidad en Jalisco, los sótanos el poder estaban en Gobernación y ahora ya no hay sótanos del poder”.

Por su parte,  Alfaro Ramírez no ha bajado su tono bravucón, y volvió a arremeter en contra del tabasqueño. 

“Lo veo muy acelerado, para que haya pleito se necesitan dos y no tenemos ánimo de pelear con el presidente. Él ha mandado en los últimos días varios mensajes a Jalisco: el del lunes diciendo que no se va a dejar, no sé qué signifique eso, lo que le digo al presidente es que en Jalisco le tenemos respeto pero no vamos a agachar la cabeza, eso no lo va a ver”, dijo.

Alfaro aseguró  que tiene la intención de explicarle al presidente  la forma en que  su estado fue víctima de una embestida política tras las protestas por el asesinato del joven Giovanni López, aunque de acuerdo con el testimonio anónimo de agentes de la Fiscalía de Jalisco fue el propio gobernador jalisciense quien desató la oleada de manifestaciones, tras ordenar la desaparición forzada de jóvenes el pasado 5 de junio. 

Alfaro sostuvo que no es enemigo del presidente, pero que tampoco está de acuerdo con volver a un régimen centralista.

“Le sugiero que se serene, no somos sus enemigos, le queremos ayudar a que le vaya bien al país (…). De seguir mandando estos mensajes es un grave error de parte del presidente”, insistió.

Los “mensajes” de López Obrador tienen un ánimo de intimidar, pero aunque en Jalisco se le respeta “no le tenemos miedo”, añadió.

El gobernador anunció que Jalisco interpuso una controversia constitucional contra el gobierno federal para que se invalide el Acuerdo emitido por la Secretaría de Energía el 15 de mayo pasado que, dijo, impone restricciones al desarrollo de nuevas centrales de generación de energías renovables.

“Estas medidas constituyen un claro retroceso para el país desde el punto de vista climático, energético y de salud pública, con fuertes implicaciones políticas, económicas, ambientales y sociales. Por ello, el gobierno ha decidido combatir legalmente esta determinación federal y presentar una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en consonancia con lo acordado el pasado 5 de junio por los gobernadores de la Alianza Noreste-Pacífico (Jalisco, Colima, Michoacán, Durango, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas)”, puntualizó.

La controversia se da mientras en la región Altos de Jalisco se construye un parque fotovoltaico de la empresa española Fotowatio Renewable Ventures bautizado como Potrero Solar sobre una superficie de 640 hectáreas, que sería uno de los más grandes del mundo y que según habitantes de Lagos de Moreno y Unión de San Antonio ha provocado un ecocidio para su construcción.

“Desde el año pasado fueron provocados dos incendios con la intención de preparar el terreno a máquinas y a hombres, quienes se han dedicado a deforestar grandes extensiones de tierras provocando la mortandad de distintas especies de animales que ahí habitan”, denunció en enero pasado el académico de la Universidad de Guadalajara, Roberto Castelán.

También dijo que para ampliar las brechas y ponerlas al servicio de la empresa, se utilizan recursos públicos provenientes del programa estatal “A Toda Máquina” -financiado con deuda pública- al usar “cuatro camiones de gran tonelaje, dos máquinas de las llamadas mano de chango, una máquina para extender la tierra, dos pipas de agua y una aplanadora de un programa que debería estar al servicio de las comunidades”.