Las aspiraciones presidenciales del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, le están costando millones de pesos a los ciudadanos de esa entidad federativa. En plena crisis sanitaria por la propagación del coronavirus, el mandatario no ha tenido ningún recato en despilfarrar recursos que podrían ser destinados a gasto social o infraestructura. 

Desde el fin de semana circula en redes información de la costosa propaganda que está haciendo Alfaro Ramírez para cobrar notoriedad a nivel nacional mediante la difusión de sus programas gubernamentales (aunque estos sólo aplican en Jalisco), publirreportajes y hasta entrevistas pagadas. 

De acuerdo con el periodista de Proceso, Álvaro Delgado, el gobernador jalisciense destinó en el 2019 134 millones 791 mil pesos a gastos de comunicación social y  hasta el pasado mes de mayo, ya acumulaba 108 millones 129 mil pesos. Los principales beneficiarios de esos recursos  son los medios televisivos, radiofónicos, escritos y digitales de la capital del país, que “son monitoreados y analizados por empresas contratadas con ese fin”,

El Canal 44 de la Universidad de Guadalajara estima que el recurso destinado a los medios capitalinos asciende a 61.2 millones de pesos, sin embargo,  en su reportaje, el  periodista Álvaro Delgado deja constancia de que el gasto supera los 80 millones de pesos, además de que existen otras cantidades que el mandatario aún no ha hecho públicas.

Destaca que tan sólo el año pasado Televisa recibió del gobierno de Alfaro 40 millones de pesos del presupuesto de comunicación social, “pero el contrato más jugoso fue a través de su filial, Operbes SA de CV, por el que obtuvo 2 mil 663 millones de pesos para la instalación de internet inalámbrico en todo el estado”. 

A TV Azteca le destinó, sólo el año pasado, 16 millones de pesos y hasta mayo de este año le contrató otros 6 millones; a Grupo Imagen, 5 millones de pesos; Milenio, 4 millones 500 mil pesos, y Radio Fórmula 3.5 millones de pesos. También pagó en diarios  de la Ciudad de México, como Milenio y  El Universal por 3.5 millones de pesos a cada uno. Al Financiero le entregó 3 millones de pesos.

Enrique Krauze en la FIL de Guadalajara. Foto: Especial

A la revista Nexos, propiedad del  historiador Héctor Aguilar Camín, el gobierno de Alfaro le otorgó, sólo el año pasado, 5 millones 715 mil pesos, mientras que a la revista Letras Libres y Editorial Clío,  del también historiador Enrique Krauze, les ha dado más de 5 millones de pesos.

Álvaro Delgado recuerda que en el 2017 cuando Alfaro Ramírez ya era alcalde de Guadalajara, le preguntó si quería ser presidente de la República después de ser gobernador.

“No está en mis prioridades de vida. Me gustaría más, después de haber cumplido con mi estado, ser entrenador de futbol. Ese es mi plan hoy, ya veremos después qué sigue”, le respondió el mandatario.

“Lo que siguió después de ganar las elecciones y asumir como gobernador, hace 19 meses, fue la construcción de un proyecto político que trasciende Jalisco y que está cimentado en el contraste con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también, a la manera de Enrique Peña Nieto, en el tejido de alianzas con la élite del país y millonarios recursos para medios de comunicación de alcance nacional”, destaca el periodista de Proceso en su amplio reportaje.

Álvaro Delgado también pone énfasis en los recursos que ha destinado Alfaro Ramírez para la producción y difusión de su imagen, encargada a las empresas de sus amigos, que son coordinadas por su asesor Rafael Valenzuela: La Covacha, Euzen e Indatcom que en conjunto acapararon el año pasado más de 120 millones de pesos mediante contratos por adjudicación directa.

Carlos Delgado Padilla. Foto: Especial.

También contrató, dice el periodista,  a la empresa Piban S.A. de C.V para que se haga cargo del monitoreo y análisis de prensa, radio y televisión a nivel nacional, esto a pesar de que el Gobierno de Jalisco cuenta con una Coordinación General de Comunicación encabezada por Carlos Delgado Padilla ‘El Weren’ y al menos 26 funcionarios que son titulares de igual número de áreas de comunicación social en cada Secretaría.   Por esta labor, el año pasado le pagó 3 millones de pesos. Y no conforme con eso, también contrató a una empresa para medir el nivel de audiencia de sus entrevistas: Nielsen Ibope por un monto de 730 mil pesos.

El gasto que ha hecho el gobernador jalisciense contrasta con la drástica reducción de publicidad oficial que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo al tomar la Presidencia de la República. El  cambio afectó considerablemente a los medios de comunicación más beneficiados.

Grupo Fórmula recibió en 2019 40% menos ingresos, mientras que Rack Star redujo sus ingresos en 98.5%, según mostró una revisión a los contratos públicos de 2018 y 2019.

También las grandes televisoras, Televisa y TV Azteca, recibieron en 2019 cantidades mucho menores a las de 2018, en un 77.8 y 70 por ciento respectivamente, aunque permanecieron como las más beneficiadas por la publicidad oficial, al recibir 303 y 284 millones de pesos respectivamente.

La empresa Capital Media que tiene el diario Reporte Índigo y pertenece a la familia Maccise Uribe, vio 93 por ciento de sus ingresos desaparecer de un año para otro: en 2018 recibió 78 millones 819 mil pesos, mientras que 2019 sólo obtuvo 5 millones 493 mil pesos.

Rack Star, del ex diputado mexiquense del Partido Verde, Gerardo Pasquel Méndez, es una empresa dedicada a difundir publicidad en las pantallas de cine, que perdió 98.5% de sus ingresos del gobierno, al pasar de 97 millones 545 mil pesos en 2018 a solo un millón 421 mil pesos en 2019.

La Comercializadora Publicitaria Tik, de Enrique Ramírez Villalón, padre de Alejandro Ramírez Magaña, director de Cinépolis, perdió 97 por ciento de sus ingresos, al ir de 27 millones 768 mil pesos a 999 mil pesos.

La empresa Estrictamente Digital, que edita el portal Eje Central, perdió 88.5% de sus ingresos federales, ya que de 7 millones 284 mil pesos sólo recibió 841 mil pesos. La revista Nexos, de Héctor Aguilar Camín pasó de 11 millones 880 mil a 151 mil pesos.

Enrique Krauze también vio afectadas sus empresas: Editorial Clío Libros y Video pasó de 9 millones a ningún ingreso, mientras que Editorial Vuelta, que edita Letras Libres, pasó de 4 millones 228 mil pesos en 2018 a 142 mil pesos en 2019.

También Grupo Expansión, que edita las revistas Expansión y Quién, perdió 90 por ciento de sus ingresos (de 44 millones 453 mil pesos pasó a 4 millones 400 mil pesos); Notmusa, que imprime publicaciones como TV Notas, Récord o ¡Pásala! recibió del gobierno 87 por ciento menos.

El Universal pasó de recibir 721 millones de pesos en contratos en 2018, a 68 millones de pesos en 2019 (74% menos), mientras que MVS dejó de recibir ocho de cada 10 pesos que recibió en 2018, y El Heraldo perdió el 70 por ciento de sus ingresos por publicidad del Gobierno Federal.

Grupo Imagen, de Olegario Vázquez, recibió en 2018 contratos por 508 millones de pesos, mientras que en 2019 sólo obtuvo 141 millones.

La Organización Editorial Mexicana, dirigida por Paquita Ramos de Vázquez, viuda de Mario Vázquez Raña, pasó de 153 millones a 23 millones de pesos.