Ayer, en la asamblea nacional constitutiva de México Libre, Felipe Calderón dijo que la administración de Andrés Manuel López Obrador está echando para atrás sus logros cuando fue presidente.

Quienes establecimos las estancias infantiles, quienes dimos el tratamiento gratuito para mujeres, quienes creamos el programa de Oportunidades o el Seguro Popular, es decir, quienes más hemos apoyado a los pobres, fuimos nosotros, y quienes cancelan las estancias, el Seguro Popular, quienes cancelan oportunidades, quienes cancelan la gratuidad con el presupuesto de los más pobres, son los que ahora gobiernan. No se equivoquen y pónganse ustedes las etiquetas.

El exmandatario se asumió además como una especie de “libertador” del país, pues afirmó que México Libre es “la fuerza ciudadana que le va a poner un hasta aquí a los abusos del gobierno”.

Indicó que ese organismo político (que aún no logra la validación del Instituto Nacional Electoral -INE-) es especial y se diferencia de todos los demás, porque es el verdadero partido de “los ciudadanos”:

“Los partidos que están buscando el registro son movidos por el corporativismo, otros más, construidos sobre la manipulación de lo religioso. Todos esos partidos por cierto, curiosamente, lógicamente, serían afines al actual Gobierno. La única fuerza opositora que nace no para estar del lado del Gobierno, sino del lado de los ciudadanos, es México Libre”.

Calderón puso a México Libre como la única organización que tiene posibilidades de luchar contra el “autoritarismo” de la actual administración:

“Nos alegra el corazón esta asamblea porque sopla hoy en México una bocanada de aire fresco sobre la vida pública del País, porque hoy está naciendo la opción política que va a equilibrar el poder, la opción política que postulará a 300 mexicanos en cada uno de los distritos electorales del País para arrebatarle la mayoría al autoritarismo“.

Indicó Calderón (quien en 2006 afirmó que ganó las elecciones presidenciales “haiga sido como haiga sido”) que el actual gobierno está lleno de “soberbia”, y que no escucha. Y es que dijo que la actual administración de AMLO “está siendo marcado por la indolencia, por la impericia, por la soberbia de un gobierno insensible que no oye, que no escucha y sostiene diariamente el torpe monólogo de la insensatez”.

El ex panista insistió una y otra vez que él, durante su gestión (donde se comenzó la guerra contra el narcotráfico, que ha traído al país muerte, sangre y sufrimiento), hizo prácticamente todo bien, y hoy, el gobierno de AMLO, está desmantelando sus logros.