La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, aseguró que el PRI y el PAN intentan presentar al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, como un “preso político” para desviar la atención de las acusaciones por huachicol fiscal que enfrenta, y recordó que el caso responde a una investigación de hace más de un año.
A través de sus redes sociales, Montiel afirmó que la oposición busca convertir a un imputado en víctima para evitar debatir sobre los delitos que presuntamente cometió.
“El PRIAN y sus aliados intentan disfrazar a Ernesto Ruffo de ‘preso político’ porque el debate de fondo no les conviene. Convertir a un imputado en víctima es su escudo para proteger la impunidad y no hablar de sus delitos. Pero no es persecución: es huachicol fiscal”, escribió.
La dirigente morenista respondió así a las declaraciones de la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y del exdirigente panista Luis Felipe Bravo Mena, quienes calificaron la detención de Ruffo como una persecución política y un intento por desviar la atención de la situación que enfrenta la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila.
Montiel sostuvo que las investigaciones apuntan a una presunta red de contrabando de combustibles que habría provocado un daño superior a 4 mil millones de pesos al erario mediante esquemas de importación irregular, de la que Ingemar, empresa cuyo socio mayoritario es el panista, sería la responsable del contrabando de combustible.
Asimismo, señaló que este tipo de operaciones corruptas pudieron mantenerse gracias a resoluciones emitidas por integrantes del viejo Poder Judicial de antes de la reforma impulsada por el Gobierno federal.
“Simulaban cruzar trenes vacíos por la frontera para meter gasolina ilegal. Era una red de contrabando con un desfalco superior a los 4 mil millones de pesos al erario. Este megafraude solo fue posible gracias a la complicidad del viejo Poder Judicial. Cuando el Gobierno frenó a la empresa, jueces a modo le otorgaron amparos para continuar con el saqueo”, afirmó.
Por último, la presidenta nacional de Morena agregó que la investigación contra Ruffo Appel lleva alrededor de un año y aseguró que la reacción de la oposición se debe al temor de que el caso exhiba prácticas de corrupción del pasado.
“Defienden a Ruffo por terror al efecto dominó; saben que su caída exhibe el manual con el que siempre han operado. Quieren hablar de persecución para no hablar de su corrupción, pero hoy se acabaron los intocables”, concluyó.


































