La presidenta Claudia Sheinbaum convocó este 13 de julio a todas las fuerzas políticas del país a “cerrar filas” tras confirmar que su gobierno interpondrá denuncias ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos por la muerte de 17 mexicanos en incidentes relacionados con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). El llamado, sin embargo, no logró consenso: mientras Morena, Movimiento Ciudadano (MC) y el Partido del Trabajo (PT) respaldaron la convocatoria, PAN y PRI la rechazaron por considerarla incongruente con la política interna del gobierno federal, de acuerdo con un recuento de posturas publicado por El Universal.
Morena fue el partido con la respuesta más contundente. A través de un comunicado firmado por su presidenta, Ariadna Montiel Reyes, el partido oficialista expresó “absoluto respaldo” a Sheinbaum y calificó la defensa de los connacionales como “causa de Estado”. El partido guinda propuso además que el tema se lleve a la Comisión Permanente este miércoles para exigir al gobierno estadounidense una explicación por los fallecimientos. En la misma línea, el dirigente de MC, Jorge Álvarez Máynez, acompañó la exigencia de una investigación exhaustiva y calificó de “desproporcionados” los excesos del ICE, mientras que la bancada del PT en la Cámara de Diputados pidió a la ONU y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) abrir investigaciones independientes.
Del lado opositor, el líder nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, calificó el llamado de la Presidenta como “incongruente” e “inconsistente”, al señalar que el gobierno federal recurre a la unidad solo ante crisis coyunturales mientras mantiene una postura de confrontación permanente con la oposición. Romero recordó que su partido lleva dos años buscando diálogo con la federación y que su propuesta de “111 soluciones para el país” fue recibida con descalificaciones. Precisó, no obstante, que la solidaridad con los migrantes es independiente de la convocatoria presidencial y que el seguimiento judicial de los casos corresponde a los consulados, no a los partidos.
El rechazo más duro provino del PRI. La secretaria general del partido, Carolina Viggiano, sostuvo que Sheinbaum “no tiene autoridad moral” para convocar a la unidad, argumentando que la Mandataria no ha sostenido una sola reunión con el presidente estadounidense Donald Trump para fijar una agenda migratoria bilateral. Viggiano también ligó el reclamo a pendientes internos, como la debilidad de los consulados mexicanos en EU por falta de recursos y la situación de derechos humanos en el propio país. Pese al desacuerdo político, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN), anunció que solicitará ante la Comisión Permanente un punto de acuerdo legislativo para exigir el respeto irrestricto a los derechos humanos de los connacionales, incluyendo el caso de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano muerto por disparos de agentes del ICE en Houston.
Mientras el PAN condicionó su respaldo en las cámaras, la presidenta de San Lázaro, del mismo partido, sí se sumó institucionalmente al llamado. El caso de los 17 connacionales fallecidos se suma a una serie de incidentes recientes vinculados al ICE en territorio estadounidense, que ha derivado en protestas y acciones diplomáticas.


































