La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reconoció la estabilidad y resiliencia de la economía mexicana, bajo el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, así como la solidez de su sistema financiero, en el Estudio Económico de México 2026.
El informe, anunciado por el secretario general del organismo, Mathias Cormann, y el titular de Hacienda, Édgar Amador Zamora, destaca que México ha mantenido un desempeño sólido pese a un entorno internacional marcado por alta incertidumbre comercial y financiera.
De acuerdo con el estudio, la gestión de las finanzas públicas y de la deuda ha sido consistente con las metas fiscales orientadas a reducir gradualmente el déficit y estabilizar la deuda como proporción del PIB. El organismo subraya la importancia de consolidar un marco fiscal de mediano plazo que preserve la sostenibilidad y proteja la inversión pública estratégica y las prioridades sociales.

En el ámbito social, la OCDE reconoce avances relevantes en la reducción de la pobreza multidimensional y extrema. Señala que la pobreza disminuyó de 42% en 2018 a 30% en 2024, mientras que la pobreza extrema pasó de 7% a 4% en el mismo periodo. El estudio vincula estos resultados con el fortalecimiento del ingreso laboral real, el dinamismo del empleo formal y la expansión de programas sociales.
Asimismo, el documento identifica como eje estratégico la transformación productiva del país a través del llamado Plan México, enfocado en aumentar el valor agregado nacional, cerrar brechas de infraestructura y fortalecer encadenamientos productivos locales para elevar el crecimiento potencial y reducir vulnerabilidades externas.
En materia energética y climática, la OCDE resalta la importancia de ampliar infraestructura, aprovechar el potencial en energías renovables y avanzar hacia emisiones netas cero hacia 2050. También reconoce avances en digitalización, simplificación de trámites e interoperabilidad institucional, lo que ha permitido mejorar la eficiencia recaudatoria y reducir espacios de evasión.
El estudio subraya además que el fortalecimiento de la infraestructura digital y la adopción de tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA) pueden impulsar sectores de mayor complejidad tecnológica, como semiconductores, manufacturas avanzadas y equipo de cómputo, abriendo oportunidades para diversificar la estructura productiva y elevar el contenido nacional de las exportaciones.
En su conjunto, el informe de la OCDE reconoce que bajo la actual conducción económica se ha consolidado un entorno de estabilidad macroeconómica, reducción de pobreza y fortalecimiento institucional, elementos que sostienen la fortaleza de la economía mexicana en un contexto global desafiante.





























