De haber continuado, el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) hubiera tenido una inversión final de 285 mil millones de pesos, según el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), una cifra bastante elevada ¿no?

Pues de acuerdo con el Instituto para la Economía y la Paz (IEP, por sus siglas en inglés) esa cantidad representa únicamente una pequeña parte del impacto económico que tuvo la violencia en nuestro país tan sólo en 2017, donde la suma es 16 veces mayor al costo del NAIM.

Esto quiere decir que la violencia en México costó 4.72 billones de pesos sólo durante el año pasado, una cifra que equivale al 21 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Construcción del Nuevo Aeropuerto. Foto: Especial

El presidente del Comité de Seguridad de la American Chamber (AmCham) México, Marcelo Hernández explicó que el dato del IEP indica cuánto se gasta en la policía y en atender todo lo relacionado con la criminalidad violenta, e indicó que el costo de la violencia es material y es muy elevado.

Tras conocerse la decisión final de cancelar el proyecto del NAIM en Texcoco, tanto organismos nacionales como internacionales han dicho que la decisión podría “inhibir” el apetito de inversión, sin embargo, este fenómeno tiene varios años en nuestro país, gracias a la inseguridad y la violencia.

La AmCham realizó un sondeo de Seguridad Empresarial 2018 en el que destacó que la inseguridad ocasionó que 59 grandes empresas instaladas en nuestro territorio suspendieran sus operaciones en los últimos dos años.

Esas empresas representan al 14.2 por ciento de las empresas que participaron en el sondeo, y en éste, destacan los casos de Tamaulipas, Michoacán y Guerrero. En éste último, por ejemplo, se ubicaban plantas de Coca-Cola FEMSA y Pepsi, y ambas suspendieron operaciones.

De acuerdo con el estudio, el 6.1 por ciento de las empresas suspendieron proyectos de inversión mientras que 4 por ciento los redujo, lo que significa un total de 42 empresas instaladas en México.

Además, el sondeo encuestó a 420 directivos de empresas que indicaron que el número de corporativos que destina más del 5 por ciento de su presupuesto anual de operación en seguridad pasó de 16 por ciento, en 2016, a 38 por ciento, lo que significa un aumento de más del doble.

71 por ciento de los empresarios que participaron en el sondeo dijeron percibir un incremento en el crimen organizado, además de calificar el actuar de las autoridades como “deficiente”.

Empresarios dicen no prever mejoras

La mayoría de los empresarios que dieron su opinión en el sondeo indicaron que no esperan que las condiciones de seguridad mejores con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder. Incluso, el 2.6 por ciento dijo que planea suspender sus inversiones y operaciones en los próximos años.

Al respecto, Marcelo Hernández dijo que podría ser una oportunidad para “poner el diálogo en la mesa, para poder alinear las  estrategias de seguridad con el próximo Gobierno”.

Añadió que a pesar de que la mayoría de las empresas contempla continuar con las inversiones en México, su capacidad para operar se ha visto afectada, especialmente en las zonas más inseguras del país, como Tamaulipas, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán y Guerrero.

Calificó de preocupante que el Estado de Derecho en México no exista como tal, ya que las empresas no perciben un apoyo suficiente por parte de las autoridades para atender las amenazas y vulneraciones a su seguridad, por lo que esperarían que López Obrador tome cartas en el asunto.

Sigue el incremento en la violencia

A menos de un mes de que termine el sexenio de Enrique Peña Nieto es posible ver una ola de violencia a la alza. Tan sólo en los primeros nueve meses de 2018 sumaron 24 mil 769 asesinatos, una cifra superior a los 20 mil 833 reportados en ese mismo periodo del año pasado.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en septiembre pasado ocurrieron 2 mil 894 homicidios dolosos en nuestro país, es decir 30 más que un mes anterior.

Homicidio en Guanajuato. Foto: Especial

Los estados donde se reportó el mayor número de asesinatos fueron Guanajuato (334), Baja California (266), Estado de México (225), Jalisco (223), Guerrero (199), Michoacán (166), Chihuahua (150), Sonora (114), Ciudad de México (110) y Puebla (100).

Además, los datos señalan que hubo un total de 625 feminicidios de enero a septiembre. 71 de estos crímenes fueron cometidos tan sólo el mes pasado, principalmente en Nuevo León con 15 víctimas registradas, seguido por Guerrero (7), Estado de México (6), Michoacán y Veracruz (5 cada uno), Ciudad de México, Oaxaca, Puebla y Sonora (4 casos cada uno).