El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, anunció que se retirará de la política y el servicio público en dos meses, cuando el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto llegue a su fin.

En una conferencia de prensa desde Madrid, España, Videgaray expresó:

“He pasado 13 años continuos en política y servicio público y (al terminar el Gobierno de Peña Nieto) para mí termina un periodo de oportunidades de servicio público, orgulloso de ser parte del equipo del Presidente, y se iniciará una etapa diferente lejos de la política y el servicio público”.

Los periodistas cuestionaron al canciller si el Gobierno saliente hace una autocrítica de su gestión, a lo cual respondió que hacer ese ejercicio “es una obligación” cuando se participa del servicio público.

“Hay asignatura del Gobierno que no tienen los resultados esperados, como lo dijo el presidente en su reciente informe de gobierno, por ejemplo, con el tema de la seguridad pública y la violencia (…) Hay que reconocerlas; es parte de la madurez democrática que los actores que coparticipamos en política hablemos más allá de la propaganda” declaró Videgaray.

Luis Videgaray. Foto: Especial

Sobre el nuevo gobierno que será encabezado por Andrés Manuel López Obrador, Videgaray señaló que México está preparado para tener un Presidente y un partido de izquierda en el poder e indicó que  será construido sobre los éxitos de este y los gobiernos anteriores.

“Habrá cambios y es la esencia de la democracia, espero que lo cambios sean para bien y le deseamos el mejor de los éxitos al gobierno de López Obrador”, aseguró el canciller.

Durante el periodo en que Luis Videgaray estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) junto a José Antonio Meade, la dependencia destinó  835 mil 477.8 millones de pesos a 374 fideicomisos, es decir 479 veces el presupuesto que en un año reciben para desarrollo social los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

No obstante, estas herramientas financieras están plagadas de irregularidades, debido a la poca transparencia que ofrecen y la “mínima” rendición de cuentas, por lo que es muy complicado rastrear los recursos y verificar su ejercicio. En pocas palabras, nadie sabe qué se hizo con el dinero y dónde quedó.

La casa de Malinalco de Luis Videgaray. Foto: Especial

En 2015, Videgaray se vio envuelto en un escándalo al descubrirse que compró una casa de descanso ubicada en un resort de golf de Malinalco, Estado de México, por la que pagó 6.6 millones de pesos nada más y nada menos que al Grupo Higa, la constructora encabezada por el empresario Juan Armando Hinojosa, quien también vendió la “Casa Blanca” a Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera.

Ambos casos causaron un revuelo en los medios de comunicación por el conflicto de interés en el que se metieron ambos políticos, pues la constructora fue una de las empresas más favorecidas durante el sexenio de Peña Nieto.