En el primer día de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara hubo, por parte de quienes manejan este evento, una dedicatoria especial para el próximo gobierno de México que encabezará Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Y no fue positiva.

Desde su inauguración, el presidente de la FIL, Raúl Padilla López, se mostró vehemente contra las medidas que ha dispuesto el mandatario electo en materia de seguridad, así como contra el nombramiento de delegados en cada entidad federativa, respaldando así la cruzada que han emprendido contra el tabasqueño 12 gobernadores emanados del Partido Acción Nacional y el mandatario electo de Jalisco (de Movimiento Ciudadano), Enrique Alfaro Ramírez.

“Expresamos nuestra inquietud con respecto a las leyes recientemente aprobadas por el Congreso de la Unión, que claramente, en mi opinión, atentan contra la armonía del pacto Federal por la vía de superponer estructuras con atribuciones que vulnera la soberanía y autonomía de los Estados, consideramos también, por las múltiples implicaciones que supone la creación de una Guardia Nacional, debe ser revisada cuidadosamente en este orden de ideas”, dijo Padilla López.

Y remarcó: “Aprovecho para respaldar el pronunciamiento del gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro, en torno a la necesidad de que el presupuesto Federal del cual depende el 91% del ingreso de los Estados y Municipios sea conformado tomando en cuenta las necesidades propuestas, y proyectos de las propias entidades Federativas y Ayuntamientos”.

Raúl Padilla López, presidente de la FIL. Foto: Flickr/ Eva Becerra.

Ricardo Anaya, el ex candidato del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano a la Presidencia de la República, había perfilado a Raúl Padilla López como el próximo secretario de Cultura del país en caso de ganar las elecciones.

A la inauguración de la llamada ‘fiesta de las letras” asistieron alrededor de 2 mil personas, —además de autoridades de los tres niveles de gobierno— para presenciar la entrega del Premio FIL Literatura en Lenguas Romances a la poeta uruguaya, Ida Vitale. Hasta el 2005 ese galardón tenía el nombre del escritor mexicano Juan Rulfo, pero la familia del autor de Pedro Páramo exigió a Padilla López que lo retirara por considerar que había hecho un mal uso del mismo.

El presidente de la FIL y ex rector de la Universidad de Guadalajara no sólo cuestionó al mandatario federal entrante, sino que también le demandó autonomía en el manejo de los recursos destinados a programas de infraestructura y difusión cultural.

“Quien dice descentralización, dice autonomía, indispensable para preservar la libertad de creación y de expresión; es hora de sustituir el abultado aparato burocrático de la cultura por centros culturales autónomos tan libres en su gestión como en su programación”, indicó.

Izq. a der.: HŽéctor Aguilar Cam’ín, JosŽé Ram—ón Cossío D’íaz, Enrique Alfaro Ram’írez, Cuauhtémoc C‡árdenas Solórzano, Javier Corral Jurado, Beatriz Paredes, Jorge Casta–ñeda. Foto: FIL/NABIL QUINTERO MILIN)

La jornada literaria continuó en el transcurso de ese día con distintos foros en los que volvieron a discutirse las medidas que el presidente electo adoptará una vez que tome posesión de la Presidencia de la República el 1 de diciembre.

En uno de estos, denominado ‘Foro Federalista Prisciliano Sánchez’, participó el gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez y el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, con la moderación de Héctor Aguilar Camín, escritor y director de la revista Nexos.

Previamente, Aguilar Camín había sido moderador en otro foro que llevó por nombre: Qué (no) hacer: “Lecciones de los gobiernos de izquierda latinoamericanos”, en el que participó el ex canciller de México, Jorge Castañeda. En ese panel, Castañeda, que fue asesor de Ricardo Anaya, aseguró que tradicionalmente los gobiernos de izquierda son radicales e impacientes.

“Siempre hay un sector a la izquierda del gobierno, más radical, más impaciente, más sustantivo y más cercano a los deseos de la gente, el asunto es cómo se administra esa ala izquierda (…) es un problema fundamental y se suele manejar mal”.

Los foros aparentemente dedicados al presidente electo no han terminado ahí, sino que además este domingo, el historiador Enrique Krauze presentó en la Cineteca del Festival Internacional de Cine de Guadalajara el documental “El Pueblo Soy Yo“, un filme que analiza la figura de Hugo Chávez en Venezuela, un personaje que grupos de la clase política e intelectual del país han comparado hasta el cansancio con López Obrador.

Raúl Padilla y Enrique Alfaro. Foto: Especial

Del odio al amor

¿Por qué respalda Raúl Padilla López a Enrique Alfaro? De acuerdo con el articulista de SDP Noticias, Federico Arreola, al también llamado ‘cacique’ por algunos de sus críticos le preocupa que el Gobierno de la República que encabezará Andrés Manuel  se meta de lleno a la fiscalización de los recursos de orden federal que ha recibido la Universidad de Guadalajara, sobre la cual el presidente de la FIL ejerce control desde hace más de 25 años.

“Si a Padilla se le juzgara solo por la FIL, en el futuro merecería que su nombre se escribiera con letras de oro en la Cámara de Diputados. Pero Raúl Padilla no solo es un emprendedor cultural reconocido en todo el mundo: también es un hombre que ha acumulado excesivo poder político y económico”, escribió este domingo quien alguna vez fuera asesor de AMLO.

Arreola recuerda que hace algunos años, cuando Alfaro Ramírez gobernó el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, se desentendió y distanció de Padilla López, al punto de decir con toda pomposidad que “Tlajomulco de Zúñiga es un municipio libre de Raúl Padilla López”.

Y ese pronunciamiento le valió una enorme popularidad porque pelear con “un hombre tan poderoso y tan poco apreciado en Jalisco como Raúl Padilla” no es para menos.

La reconciliación de Alfaro Ramírez con el ex rector de la UdG ocurrió cuando el primero gobernó al municipio de Guadalajara y cedió a algunas peticiones de la casa de estudios, como la concesión de la Plaza Mexicaltzingo para la construcción de un estacionamiento subterráneo, pese a la oposición de comerciantes y vecinos del entorno urbano. Ya en plena campaña rumbo a la gubernatura, Alfaro Ramírez se reveló abiertamente a favor de  restablecer su relación con el mandamás de la Universidad de Guadalajara.

Raúl Padilla López, Kate del Castillo y Enrique Alfaro. Foto: Especial

Fue gracias a esa “reconciliación” que algunos miembros del llamado Grupo Universidad ascendieron a cargos de elección popular por Movimiento Ciudadano, como el ex rector Tonatiuh Bravo Padilla (coordinador del grupo parlamentario de MC en la Cámara de Diputados), y Mara Robles Villaseñor, ex rector del Centro Universitario de Los Altos, (ahora diputada de MC en el Congreso de Jalisco).

“No hay principios en el ataque de Alfaro a AMLO. Hay intereses a defender. Le importa que el próximo presidente no se meta en Jalisco para que él y sus socios —políticos o económicos—, como Raúl Padilla, puedan seguir haciendo lo que se les pegue la gana en la entidad que consideran de ellos, y solo de ellos”, concluye en su artículo Federico Arreola.