El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes que su Gobierno iniciará el domingo redadas masivas en diez ciudades del país para deportar al menos a unos 2 mil indocumentados que tienen orden de deportación y que, en algunos casos, no se presentaron a las audiencias en los tribunales de inmigración.

Trump respondió afirmativamente en la Casa Blanca cuando le preguntaron si es cierto que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) empezará sus redadas este domingo, como adelantaron este jueves varios medios de comunicación.

Más de 10 millones de inmigrantes irregulares residen en el país norteamericano, según el centro de investigaciones Pew Research, el 66% de ellos desde hace más de una década.

Las redadas tendrán lugar en Atlanta, Baltimore, Chicago, Denver, Houston, Los Ángeles, Miami, Nueva Orleans, Nueva York y San Francisco, según fuentes de los servicios migratorios citados por la CNN. La mayoría opera como “ciudad santuarios” para los inmigrantes, es decir, que la policía local no colabora en controles migratorios ni pregunta por su situación salvo que hayan cometido delitos graves, con lo que el conflicto con muchos ayuntamientos está servido.

En tanto, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador solicitó a Trump actuar con prudencia. Durante su conferencia matutina de este viernes, el tabasqueño respondió a los periodistas sobre el tema.

–Trump aseguró que las redadas y las deportaciones iniciarán este fin de semana—dijo un reportero.

–Sí, pero todo va de acuerdo a lo pactado y hay buenos resultados, no puede haber cosas imprevistas y es buena la relación con Estados Unidos.  En el caso que se tomara una decisión así, nosotros intervendríamos para hacer ver que ese no es el camino.

–El canciller Marcelo Ebrard había dicho que, en caso de que esa amenaza se cumpliera, él mismo iría a Estados Unidos para atender la situación, ¿Eso podría ocurrir este fin de semana?— se le insistió.

–No creo, porque tenemos que tener datos fehacientes. Son declaraciones, hay que esperar y actuar con mucha prudencia, no engancharnos—refirió el mandatario.

López Obrador recordó el acuerdo que sostuvo con Trump en el tema migratorio para generar empleo en los países centroamericanos y así evitar que la gente migre hacia Estados Unidos por falta de oportunidades. 

El presidente de El Salvador estrecha la mano al canciller mexicano Marcelo Ebrard. AMLO encabeza el pacto. Foto: Especial.

“No puede hacer nada extraordinario, es decir, imprevisto, como esto de la deportación masiva, porque hay un acuerdo. Se va a evaluar el 10 de septiembre, pero vamos muy bien, se va cumpliendo, porque se está ayudando a países centroamericanos”, dijo. 

“Ya me reuní con el presidente de El Salvador, voy a reunirme con el de Honduras dentro de 10 días en Chiapas. Se están entregando recursos para que nuestros hermanos centroamericanos tengan trabajo en sus países y no tengan necesidad de migrar”, añadió López Obrador.

Trump amenazó hace tres semanas con lanzar la misma operación, pero la detuvo un día antes de su comienzo para dar una “oportunidad” a los demócratas de negociar con él un cambio en el sistema de asilo en el país.

Ante la falta de diálogo con los demócratas sobre ese tema, demasiado complejo como para negociarlo en dos semanas, el mandatario anunció que las redadas comenzarían poco después del festivo del 4 de julio.

Trump volvió a calificar hoy de “falsos” los informes de prensa que describen condiciones insalubres en los centros de detención de inmigrantes en la frontera.