Por: María Corona (@elevanhelista)

NOTA. ¿Cómo explicar la amnistía de forma fácil? Se nos ocurrió de la siguiente manera. Ojo: el diálogo es producto de la imaginación, lo que se dice de la amnistía, no.

¿Amnistía? Esa palabra ha sido señalada, enjuiciada y encarcelada injustamente como si se tratara del peor de los criminales. No es gratuito: así lo han querido quienes buscan impedir que Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia.

Amnistía estuvo con nosotros hace un par de días para contarnos quién es y a qué se dedica. Le propusimos una entrevista para darle voz y que se defienda por sí misma.

Buenas tardes Amnistía: gracias por aceptar venir a conversar con nosotros.

Gracias a ustedes por invitarme.  Me mencionan en todas partes, me llenan de insultos y de mentiras, están acabando con mi reputación. Nadie se había dirigido a mí antes para saber quién soy ni a qué me dedico, así que de verdad estoy muy contenta de estar acá con ustedes y poder decir lo que soy y lo pienso.

¿Y exactamente, qué eres?

Soy un recurso legal, una ley, a cargo del Congreso de la Unión: elimino la aplicación de penas o medidas de seguridad al autor de un crimen y permito a su víctima obtener la reparación del daño causado.

¿Dejas sin castigo a los criminales?

No, en realidad el castigo por haber cometido el delito se cumple. Lo que ocurre es que los antecedentes penales se eliminan y las órdenes de aprehensión que existen y que no se han ejecutado no se toman en cuenta: a los infractores se les borra legalmente su récord criminal.

Entonces ¿ya no conoceremos el crimen ni a quienes lo cometen?

No, claro que no: yo no limito el derecho de la sociedad a conocer la verdad.

¿Trabajas para los criminales?

No, para nada. Eso es un absurdo que han querido achacarme los del PRI y los del PAN. Primero se determina el universo de destinatarios o grupo beneficiado por mí y luego se establece una serie de condiciones o supuestos para garantizar mi correcta aplicación.

¿Si deciden que trabajes para a los narcotraficantes, asesinos, secuestradores o violadores, por ofrecer algunos ejemplos, lo harás?

Mi beneficio no puede destinarse a la persona presuntamente responsable de crímenes de guerra, desaparición forzada, genocidio, crímenes de lesa humanidad o violaciones graves de derechos humanos, incluidos los delitos que afecten concretamente a la mujer. Así que no, no voy ni quiero trabajar para asesinos ni secuestradores ni violadores.

Entonces ¿han usurpado tu identidad?

En estos días me han confundido mucho con el indulto y la verdad es que ya me cansé. El indulto libera a los infractores: ya no cumplen su castigo, pero siguen siendo culpables. Además, no elimina sus antecedentes penales. Aunque para el indulto sea necesaria una sentencia firme, basta un acto administrativo por parte del poder Ejecutivo para hacerlo válido. Conmigo la cosa es distinta: yo funciono solamente si el Congreso, los diputados, así lo quieren.

Si te contrataran acá, ¿sería tu primera vez en México?

Por supuesto que no. He andado en México desde hace dos siglos: estuve con don Benito Juárez en 1876 “en favor de los enemigos de la República presos por traición, sedición, conspiración y demás delitos políticos”; también con Sebastián Lerdo de Tejada en 1872 “por los delitos políticos cometidos hasta ahora sin excepción de persona alguna”; me invitó mi general don Lázaro Cárdenas en 1937. También anduve con Manuel Ávila Camacho en 1940 y hasta con el muy poco querido Luis Echeverría, en 1976.

¿Ya te han comentado algo de tu futuro trabajo?

La verdad no me gusta adelantarme. Sólo podría decir que eliminar los registros penales del reo que reúna los requisitos siempre ha sido un verdadero placer y reitero que no actuaré a favor ni de asesinos ni de violadores ni de secuestradores.

Tienes mala fama en otros países latinoamericanos ¿quieres declarar algo al respecto?

El problema es que me confunden con pactos u otros acuerdos de paz y pues así no se puede. Muchas veces me han contratado y he empezado, he querido hacer mi trabajo, pero no me lo permiten, se retractan y queda mi nombre en registros que no me corresponden.

¿Alguna otra cosa que se haya quedado pendiente?, ¿algo que quieras mencionar?

Ha sido todo un reto encontrar el valor y las palabras para venir y aclarar lo que está pasando conmigo en México: me han dado mala fama, y la verdad es que yo, lo único que quiero, es que este país se pacifique, que ya no haya más violencia. Yo no quiero más sangre, quiero tranquilidad. Pero mira a los que me atacan, puras agresiones con ellos, y puras mentiras. Sí, puras mentiras con ellos.