Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo)

17 de agosto 2015.- ¿Por qué presumir que Enrique Peña Nieto puede correr uno, dos, diez kilómetros? ¿Por qué mostrarlo en pleno trote? ¿Por qué difundirlo tan profusamente en redes sociales? El que Enrique Peña Nieto haya salido a correr un maratón y el que se le haya dado a esta acción tanta cobertura no es algo fortuito. Hay ahí un mensaje.

Las imágenes son claras: Enrique Peña Nieto flaco, demacrado, con las piernas bien delgadas y los brazos bien delgados y el cuello bien delgado. Con las ojeras enormes y el rostro como con pellejo caído, con los ojos hundidos, bien hundidos.

Ahora bien, ¿Qué mensaje querían enviar desde la presidencia de la República con las imágenes del priísta en demasía demacrado y el inusual despliegue de información mostrado? Acaso era decir: ¿“nada de que el presidente está enfermo, véanlo, corriendo un montón de kilómetros, bien atlético”?.

Peña Nieto demacrado

Si uno observa las imágenes en las que va acompañado Peña en la carrera Molino del Rey 2015, todos los que los rodean parecen personas sanas. Unas rechonchas, otras muy atléticas, unas flacas pero no flacas como enfermas, sino flacas como bien conservadas. En cambio, Enrique Peña Nieto tiene algo. Un no sé qué…

Entonces, ¿Para qué evidenciar ese “no sé qué” de Enrique Peña Nieto? ¿Acaso son tan estúpidos en la Presidencia de la República como para pensar que mostrándolo corriendo 10 kilómetros se borrarían de un tajo los rumores sobre un cáncer letal que lo aqueja?

Sorprende la insistencia de exhibir a Peña Nieto corriendo. Hay un video en el que se escucha la voz del priísta y el lugar por donde va trotando. Una voz con calma, como evidenciando que a pesar de correr, Peña no se agita, no se cansa, no se desmaya.

Mi primer Periscope. Minutos antes de arrancar la Carrera del Estado Mayor Presidencial.

Posted by Enrique Peña Nieto on Sábado, 15 de agosto de 2015

¿Qué mensaje quisieron dar en la presidencia con un Enrique Peña Nieto demacrado, pero corriendo y presumiendo que corrió? Puede ser que sí, que los que le manejan todo el marketing a Enrique Peña Nieto hayan pensado que mostrándolo de pantalones cortos, camisa y piernas flacas iban a terminar con los rumores de su cáncer letal. Si acaso esa fue la intención, el mensaje no fue transmitido cabalmente y lo único que pasó es que los rumores se acrecentaron, y ahora muchos que no decían, dicen: “¿pero qué enfermedad tiene EPN?” “¿Por qué está tan demacrado?”

Ahora bien, si ése no era el mensaje, ¿Qué quisieron decir desde la presidencia de la República? ¿Acaso lo quisieron mostrar como un personaje que enfermo corre aún (una especie de Cid Campeador, que después de muerto, sigue ganado batallas (en este caso, carreras)? ¿Qué quisieron decir desde la presidencia con ese Peña demacrado y corriendo?

peña demacrado 4

Quizá es que, el mensaje, se debe entender en el contexto de la próxima designación de Manlio Fabio Beltrones a la presidencia del PRI. ¿Es acaso el mensaje no para la gente, para el pueblo o para la oposición, sino para el grupo contrario dentro del mismo PRI?

No cabe duda: a esta telenovela le faltan varios capítulos…