Si usté quiere, puede donar. Si no, pues no lo haga, pero le recomendamos que sí, que done.

Si usté lo desea, puede meterse al internet, sacar su tarjeta de crédito o débito, y poner los datos que le piden en la campaña que hemos emprendido, y pensar y decidir que va a dar unos 100 pesos, o 200, o quizá unos mil, o ¡qué bien, nos llena de orgullo!, unos 5 mil. Lo que sea es importante. Lo que sea, pequeño o grande, vale.

Usté donará porque lo quiere hacer, y porque confía en que esto que hacemos aquí es de calidad y no lo que siempre hay en las redes sociales y en el internet, que es lo mismo de siempre, tanto en la forma como en la intención.

Usté nos conoce. Usté sabe que no somos como los demás. Y sabe (o se imagina) que hacer lo que hacemos precisa tiempo, y reflexión, y recursos, y por eso, usté, que es consciente de eso, decide donar.

Ya nos quedan unas cuantas horas. Muy poquitas. Cosa de nada.

Y mire lo que es la vida: aún no alcanzamos lo que nos planteamos. Ya estamos a casi nada. Por eso, le decimos a usté, con todo el respeto que nos merece, que nos eche la mano para seguir haciendo lo que nos gusta hacer, y que es la esencia de Polemón.

Así que, no lo deje para mañana (que no hay mañana), y done unos cuantos pesos a Polemón. Se lo agradeceremos muy hondamente.

Polemón está en Fondeadora

Hemos iniciado una campaña utópica en Fondeadora para colectar fondos y así rescatar dos libros de nuestro director, el periodista Jaime Avilés.

Conviértete en nuestro fondeador y llévate magnificas recompensas.‪#‎PolemónEstáEnFondeadora‬

Conoce nuestro proyecto: “La rebelión de los manicomios”.

Visita www.fondeadora.mx/projects/rebelion-en-los-manicomios