El ex secretario de Finanzas de Humberto Moreira en el Gobierno de Coahuila, Javier Villarreal Hernández, confirmó a una corte de San Antonio, Texas que el ex presidente del PRI y ex mandatario, se apropió de dinero público mediante licitaciones en las que participaron sus empresas, algunas de las cuales llegaron a facturar 600 millones de pesos.

De acuerdo con un artículo que publica este viernes el diario El País de España, el testimonio de Villarreal es clave para la reapertura en España del caso en contra de Moreira, archivado provisionalmente por la Justicia española, dentro del cual el testigo afirmó que “se sobrefacturaba e inflaban las facturas”.

Villarreal declaró el 13 de diciembre en Texas frente al Fiscal de la localidad, Rusell Leachman; el Fiscal Anticorrupción español, Juan José Rosa y funcionarios de la Policía que viajaron desde Madrid para tomar su declaración en el marco de otro caso por el que el testigo se encuentra en Estados Unidos.

Javier Villarreal recibe de manos de Moreira el nombramiento de tesorero de Coahuila. Foto: Especial.

Moreira emitió este miércoles un comunicado en el que negó todas las acusaciones y defendió su inocencia. De acuerdo con el testimonio del ex colaborador de Moreira, durante su etapa como Gobernador se facturaron 14 mil millones de pesos en los seis años de gobierno.

Los movimientos se realizaron a través de Unipolares y Publicidad del Norte, sólo esta, se llevó 600 millones de pesos, señaló el testigo.

Villarreal aseguró a los fiscales que entre 2005 y 2010, se encargó de la gestión económica de Moreira al margen de su función pública, mantenimiento de casa, viajes, coches, todo lo que necesitara el político.

Ratificó que tuvo conocimiento o consciencia de que Humberto Moreira se apropiaba de dinero público y malversar dinero ya que “manejaba distintos pagos a empresas, de obras públicas, comunicaciones, publicidad; y cuando tenían que hacer un pago a una empresa pública, algunas necesitaban licitación y otras no hacía falta, y tan solo con acreditar tres era suficiente, además de que cree recordar que con cinco millones de pesos no hacía falta licitación pública”.

“En este tipo de licitaciones, Humberto Moreira participa con empresas suyas”, declaró.

Javier Villarreal, ex tesorero de Coahuila. Foto: Especial

Con relación a la empresa Unipolares y Publicidad del Norte, el Gobierno de Coahuila le pagaba desde el 2006, aumentaba más de lo que le pagaba y había una sobrefacturación.

“Si el servicio, por ejemplo, era de 100, se emitía factura y pagaba por 130”, afirmó Villarreal.

El testigo se mostró dispuesto a aportar facturas y fotografías de los momentos en que ha sido acusado. Asimismo, dijo que dispone de documentación que acredita cómo esta empresa sacaba el dinero al exterior.

Según Villarreal, la empresa del ex presidente del PRI no tenía estructura para prestar los servicios que facturaba, y estos los subcontrataba a otras compañías, las cuales eran también de funcionarios de Coahuila, por ejemplo, David Aguillón, quien fue Secretario de Gobierno entre 2011 y 2012, presidente del PRI en Coahuila (2012 a 2015 y 2016), y actualmente presidente de la Fundación Colosio en la entidad.

Humberto Moreira. Foto: Especial.

Mencionó que otros de sus negocios eran alrededor de 3 mil espectaculares, y el político tenía unos 700 de postes de publicidad. Dijo que su ex jefe le daba un uso personal al dinero con el que se quedaba.

Respecto a la relación de Moreira con los hermanos González Treviño, el testigo dijo que los conocía porque les pagaba los servicios, la televisión, la radio y de publicidad con espectaculares.

“Se pagaban unos 25, 30 millones al mes, durante seis años, a Casimiro González. Estos eran pagos del Gobierno, encubriendo pagos que no eran por trabajos reales, se emitían facturas, y al final el dinero iba a empresas del propio Humberto Moreira”, afirmó.

“El primer compromiso con Humberto de los hermanos era que le fuera bien, le apoyaban al principio y después de ser Gobernador”, abundó.

Villarreal señaló a los fiscales el nombre de otras empresas con las que supuestamente Moreira consiguió obra pública mediante presuntas irregularidades. Así; se refiere en su declaración a Construcciones Chavana y a Diamante. Al frente de las mismas estaban otras personas de la confianza del ex gobernador que cobraban el 8 por ciento de comisión por hacer esto.

El testigo señaló a María Elena Chavana Martínez y Marco Martínez.  

“Se adjudicaban, se emitían facturas infladas y se abonaban”, dijo.

Felipe Calderón y Humerto Moreira. Foto: Especial.

Puntualizó que, en realidad, la obra pública se ejecutaba, pero se inflaba la factura, pero en el caso de los medios de comunicación no era así, porque no se veía.

“Se emitían facturas, que estas empresas admitían, y se quedaban con el 8 por ciento.

“Ese dinero tenía distintos fines, se pagaba publicidad a Gobernadores, lo pagaba Humberto Moreira para promocionar otros candidatos porque quería ser presidente del PRI, de esta manera, tenían que agradecerle que fueran gobernadores”, añade.

En su declaración acusó a Moreira de haberse apropiado de unos 3 mil millones de pesos, tanto para él como para el partido. Dinero, que, según su testimonio, se usaba para rentas de casas, para despensas (regalos del candidato en las calles), y para el día de la campaña.

Villarreal afirmó conocer estos pagos ilegales porque él era encargado de dar el dinero para que se pagara a los votantes, de tal manera que se pudo “haber entregado para Coahuila 800 millones de pesos el día de la votación”.

Según Villareal, el ex presidente del PRI nunca ponía nada a su nombre, lo hacía a nombre de su esposa. Además, le acusó de tener cuentas fuera de México a nombres de terceras personas cuya identidad no facilitó.

El testigo reconoció que su antiguo jefe le pagaba muy bien, que ganó más de 70-80 millones de pesos y que ese dinero lo invirtió en terrenos.