Todo le salió bien Andrés Manuel López Obrador en su visita a Estados Unidos. Todo.

Desde antes de que pisara suelo estadounidense, AMLO ya iba ganando. Afuera de la Embajada de México cientos de personas gritaban “es un honor estar con Obrador” y “presidente, presidente”.

Un apoyo sincero. Sonoro. Lleno de esperanza.

Las imágenes de este acto pronto circularon en redes sociales y rompieron con el discurso que desde México ha buscado imponer la oposición: que AMLO pierde apoyo, que se desmorona, que está a un paso del colapso.

La gente que fue a la Embajada, con pancartas y gritando una y otra vez “es un honor estar con Obrador”,  demostró que las bases de apoyo a AMLO siguen, y que la “AMLOmanía”, a dos años de gobierno (sí, a dos años), continúa vigente y muy sana.

Hoy por la mañana Andrés Manuel acudió a entregar ofrendas en dos monumentos emblemáticos: el de Abraham Lincoln y el de Benito Juárez.

Ahí, la gente pudo ver a su presidente, y los gritos de “es un honor estar con Obrador” y “no estás solo” se volvieron a escuchar.

Pronto los videos de estos dos actos comenzaron a circular y mostraron ese apoyo tan popular que, los de oposición, siempre han querido minimizar.

La visita, pues, continuaba con un buen desempeño para Andrés Manuel. Iba ganando.

Y la gente en Estados Unidos, los migrantes mexicanos, estaban contentos de ver a su Presidente. La mayoría de ellos hizo largas horas de viaje (desde muy distintos lugares) nada más para observarlo unos minutos.

Eso no se hace por cualquier político. Es más, no se hace por casi ningún político.

Por eso, quedó claro que Andrés Manuel es un Presidente distinto, y el recibimiento que tuvo en Estados Unidos no sólo evidenció que tiene un apoyo enorme, sino que también mostró las grandes diferencias que posee con sus antecesores.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, inició sus actividades de gira en EEUU. Foto: Cuartoscuro

Pero venía lo complicado: ¿cómo le irá con Donald Trump?

El actual presidente de Estados Unidos no actúa como cualquier político. Rompe todas las reglas. Toda la diplomacia. Es un tipo complicado de tratar. Te da apoyo, y cuando te sientes seguro, te agrede. Te humilla. Te hunde. Muchos mandatario en muchas partes del mundo le tienen miedo. Y es que no saben cómo tratarlo, cómo llevarse con él, qué esperar de él. Es impredecible.

¿Qué diría Trump en el discurso a medios que estaba preparado para las 2:30 pm. desde la Casa Blanca? ¿Atacaría a México? ¿Diría que los mexicanos somos criminales? ¿Abordaría el tema del muro?

Y comenzó la rueda de prensa.

Trump dijo que era un día importante, y en lugar de alguna agresión, reconoció a los 36 millones de “ciudadanos mexicoamericanos”. Afirmó que “fortalecen iglesias, comunidades”, y que “son grandes hombres y mujeres comerciantes”, “grandes personas y seres honorables”.

El inestable Trump hablaba con diplomacia.

Fue entonces que Andrés Manuel comenzó su discurso, y fue un gran discurso. Por el contexto en que se dio, y por el significado que tuvo, podemos decir que es una obra maestra en política.

Dejó en claro la importancia de los trabajadores y los migrantes mexicanos. Además, realizó una exposición histórica de las relaciones entre Estados Unidos y México, y aunque trató a Trump con deferencia, no cedió en lo importante: la defensa de los mexicanos.

Al terminarlo, Trump dijo “gracias”, y un sonoro “hermoso”.

AMLO había dado un golpe fortísimo. En Estados Unidos, y también en México.

El discurso pronto fue reconocido por propios y extraños. Hasta Ciro Gómez Leyva dijo que era una pieza excelente. Sí, Gómez Leyva. De no creerse.

Así pues, la visita de AMLO a Estados Unidos, que era una visita importante pero netamente protocolaria (poner en marcha el T-MEC), resultó una gran victoria para Andrés Manuel López Obrador, quien no sólo quedó como un mandatario que supo lidiar con Trump, sino como un personaje que logró convertir un riesgo (su vista a Estados Unidos con un mandatario inestable) en un gran triunfo.

Y sí, la oposición quedó en ridículo otra vez. Porque fue ridículo pedirle a AMLO que no asistiera a una visita oficial a Estados Unidos y provocar con ello una confrontación.

AMLO sale fortalecido. Y la oposición queda como mezquina, y derrotada. El presidente logró emitir un discurso claro, de defensa de los mexicanos, inteligente, potente.

Resumiendo: la vista de AMLO fue una gran victoria para él y para los mexicanos. Y punto.