Pese a que el nuevo Gobierno plantea enfocarse en la construcción de un nuevo esquema que permita la recuperación del país, los escándalos relacionados con abusos de poder, corrupción y conflicto de interés hechos en el pasado no dejan de sonar.

Recientemente han salido a la luz más casos y más nombres, ligando a más ex funcionarios, como en el caso del ex Presidente Enrique Peña Nieto, el ex Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, el ex Director General de Pemex, Emilio Lozoya o bien, el ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Emilio Lozoya, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray. Foto: Especial

En el caso de éste último, quien fuera mano derecha de Peña Nieto y su cómplice para ejecutar a diestra y siniestra todo haciendo uso del enorme poder e influencia que acapararon durante el sexenio anterior, ahora ha sido señalado también por haber autorizado contratos y adquisiciones poco transparentes.

A Videgaray no sólo se le relaciona en la compra-venta de empresas privadas quebradas del sector energético con sobreprecios, sino que también se revisará su expediente en la Secretaría de la Función Pública para analizar la compra que hizo de una residencia en el Club de Golf Malinalco.

Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto. Foto: Especial

Según en dicho caso, cerrado indebidamente por el ex secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, Videgaray habría pagado al Grupo Higa del empresario Juan Armando Hinojosa Cantú -el mismo involucrado en el escándalo de la Casa Blanca de Peña Nieto-, la tercera parte de los 7.5 millones de pesos que le costó la mansión con “obras de arte”.

No obstante, ante solicitudes de información, las autoridades se negaron a revelar el nombre de los autores o el tipo de obras que se intercambiaron, aunque el propio Videgaray ha dicho que se trató de obras pictóricas, pero se desconoce su valor económico, así como papeles que amparen la legítima propiedad de las mismas.

En la columna Agenda de la Corrupción, en el portal Contralínea, se dio a conocer que fue mediante un crédito inmobiliario del Grupo Higa que fue financiada la compra de la propiedad en Malinalco, en el Estado de México.

Luis Videgaray. Foto: Especial

Luego, en la supuesta investigación realizada por Virgilio Andrade se determinó que, aunque la compra-venta involucró financieramente a un contratista del gobierno, “ésta se hizo apegada a derecho”.

El crédito inmobiliario por 7.5 millones de pesos habría sido saldado por el ex secretario de Hacienda a finales de 2012 y casi la tercera parte habría sido supuestamente liquidada con tres piezas pictóricas en cuestión, valuadas en ese entonces en 2 millones 452 mil 492 pesos.

No obstante, fuentes especialistas aseguran que todo se trató de una simulación, ya que no hay evidencias del origen de dichas obras ni sobre su valor, por lo que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) podría abrir una investigación por presunto lavado de dinero.

El caso está ahora en manos de la Secretaría de la Función Pública, a cargo de Irma Eréndira Sandoval, y de la Fiscalía General de la República, bajo el mando del doctor Alejandro Gertz Manero.