Al inicio de su Gobierno, Enrique Peña Nieto firmó ante notario público, como parte de sus compromisos de campaña, el Programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia.

Pero la realidad fue que ni siquiera esta acción pudo evitar el daño patrimonial que generaron los desvíos de recursos realizados por la entonces titular de la Sedesol, Rosario Robles, a los programas sociales.

Según una investigación realizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), entre las irregularidades se encuentra un desfalco de 57.3 millones de pesos y un padrón caótico, así como recursos usados para pagar la promoción de la imagen de Peña Nieto en radio y televisión.

De acuerdo con información revelada por la Unidad de Datos de SinEmbargo, en 2013, mediante un programa que se debió dirigir a las poblaciones vulnerables, la Sedesol destinó 59 millones 7 mil 245 pesos en campañas.

Dichas campañas fueron usadas para destacar los avances del programa y difundir los mensajes positivos de Peña Nieto, aunque apenas habían pasado ocho meses de operación.

El 19 de noviembre de aquel año, Humberto René Islas, quien era Director de Recursos Materiales de Sedesol, firmó 15 contratos para difundir un programa cuya mala administración de recursos es una de las principales causas de que Rosario Robles esté hoy en prisión preventiva.

René Islas fue uno de los funcionario más cercanos de Robles, ocupando la Dirección de Recursos Materiales de enero de 2013 a agosto de 2015 y, cuando ella comenzó a dirigir la Sedatu, él ocupó la misma posición en la nueva dependencia.

De los contratos otorgados, el de mayor cantidad fue de 23 millones 348 mil 234 pesos y fue otorgado a Televisa para que difundiera, durante un mes y diez días, un spot de 30 segundos que presentaba, entre otras cosas, la llegada del Gobierno a zonas marginadas del país.

En segundo lugar está Estudios Azteca, con 7 millones 601 mil 415 pesos, por el mismo concepto.

SinEmbargo explica que Peña Nieto conoció durante todo el sexenio de los avances o tropiezos de este seguro, que tenía como objetivo proteger a los hijos de madres en vulnerabilidad en caso de muerte.

Incluso, en 2016, Los Pinos indicó a SinEmbargo que ese compromiso aún no había sido cumplido, pero que estaba en proceso, lo que revela que Peña tenía información del programa, en la medida que era parte del listado de promesas que hizo en campaña.

Sin lineamientos ni comprobación

Además del uso de recursos para otros fines, en el segundo año de operación de este programa, la ASF encontró pagos hechos “en demasía” a beneficiarios, personal contratado por honorarios y a “jefas de familia fallecidas” no identificadas.

La auditoría también halló evidencia de que el dinero fue entregado a personas que no cumplieron con los requisitos requeridos o no se comprobó la forma en cómo se usaron.

De los 57.3 millones de pesos, 33.8 millones se usaron para el pago de honorarios de prestadores de servicios del programa. No obstante no hay documentación que lo compruebe, a decir del Informe individualizado del programa.

En la carpeta de investigación en contra de Rosario Robles, el seguro para jefas de familia es una de las indagatorias, pues dicho programa habría sido usado para fines diferentes a su objetivo con contratación de servicios que no fueron realizados.

Supuestamente, la Sedesol habría afiliado al programa a 6 millones 464 mil 800 jefas de familia, pero no se comprobó nunca si se trataba de mujeres en situación de vulnerabilidad por condición de pobreza, carencias sociales o ingresos.

Tampoco se especificó quiénes integraron ese padrón que recibía dinero del Gobierno.

De igual manera, el registro de los hijos beneficiarios tampoco contó con mecanismos de validación de la información proporcionada por los solicitantes.