En febrero de 2014, Felipe Calderón hacía su reaparición política luego de su estancia en la Universidad de Harvard, en Boston, Massachussets, al presentar ante 500 personas su Fundación Desarrollo Humano Sustentable (FDHS), desde la que trabajaría para aminorar el cambio climático en el mundo.

“La fundación no tiene propósitos políticos, no tiene fines de lucro”, aseguró, antes de evadir a los manifestantes que lo increpaban sobre los cien mil muertos de su sexenio o la violencia que aquejaba a Michoacán por su Guerra contra el Narco.

Seis años después, la FDSH ha perdido tanto valor que ya ni el propio Calderón la menciona. Ha perdido relevancia para él, especialmente ahora que ocupa todos sus esfuerzos porque el organismo “México Libre” reciba su registro como partido político.

El dinero en donativos para la FDSH se fue cuesta abajo:

  • 2014, cuando inauguró actividades, recibió 23 millones 662 mil 580 pesos.
  • 2015, los donativos fueron de 7 millones 700 mil (-67.4%)
  • 2016, recibió 3 millones 600 mil pesos (-53.2%)
  • 2017, obtuvo 1 millón 256 mil 100 (-94.9%)
  • 2018, se benefició con 1 millón 200 mil pesos
  • 2019, recibió 1 millón 274 mil (-94. 6%)

Además, aunque las fundaciones y organizaciones civiles sin fines de lucro pueden recibir donativos en efectivo y en especie, tanto de México como de otros países, hasta ahora FDHS no ha recibido ninguno del exterior. Tampoco en especie.

Tomislav Lendo Fuentes Fuentes, un hombre cercano a Calderón durante su sexenio y posterior a éste fue nombrado director de la FDHS en 2014 y permaneció en el cargo hasta 2018.

“Efectivamente, comparada a los primeros años de arranque, la capacidad de recaudación ha ido disminuyendo de manera consistente. No hubo los instrumentos, las herramientas ni las capacidades para sostener estos apoyos. Fundamentalmente eso se ha visto reflejado tanto en los ingresos, como en su capacidad de trabajo, de investigación y de producción de nuevos materiales”, explicó.

El también ex funcionario público agregó que la fundación se ha concentrado en tres áreas particulares: la política medioambiental, económica y de seguridad pública, para propiciar políticas públicas en esas categorías.

Reconoció que “el ritmo de trabajo ha ido disminuyendo últimamente, pero la finalidad sigue siendo la de analizar de manera crítica la política pública y hacer propuestas encaminadas al bien de México”.

Caída de FDHS tras pérdida de prestación

A inicios de noviembre de 2018, un decreto presidencial estipuló la suspensión de la pensión y un paquete de beneficios para los ex presidentes mexicanos que incluía el pago de un equipo de colaboradores para formar una oficina.

Hasta ese momento, Calderón había usado esa prestación para la FDHS, por lo que los empleados de su fundación eran pagados por la Presidencia de la República.

El desmoronamiento del equipo dentro de la fundación coincide con la fecha en que se suspendió este beneficio.

Actualmente el organigrama de la fundación no es público. El portal SinEmbargo revela que intentó contactar al grupo a cargo, a través de uno de los voceros del expresidente, pero no obtuvo respuesta.

En la página web no hay teléfono de contacto y el único nombre que aparece como responsable es el de Calderón, quien tampoco quiso dar al medio una entrevista.

No existe evidencia de quiénes son los benefactores de la fundación, por lo que no es posible saber quiénes apoyan el altruismo de Calderón aunque el proyecto esté en picada.