En la imagen, ¿Coqueteo entre Angélica Rivera y François Hollande?

Por: Manouel Favre y Li Po, corresponsales (@revistapolemon)

15 de julio de 2015. París-Taiwán.- Mientras el mundo se desternilla al ver el espot que el canal Next Media Animation produjo en Taiwán sobre la supuesta “fuga” del Chapo, la embajada de México en Francia desmintió que el agua de las fuentes de París haya sido teñida de rojo para denunciar que decenas de miles de personas han sido asesinadas o desaparecidas en el país más pobre de América del Norte desde el sexenio de Felipe Calderón.

“Patrañas, patrañas”, dijo al corréspondant de Polemón en Francia, un vocero de la legación diplomática, luego de pedir el anonimato para comentar que la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Prefectura de París llevaron a cabo esta vistosa acción conjunta para que las fuentes combinaran con el espectacular vestido escarlata que Angélica Rivera lució hoy en su efusivo reencuentro con el primer ministro, Francois Hollande.

Periodistas de la comitiva oficial que acompañan al político latinoamericano dijeron que el todavía “presidente” de México se molestó muchísimo por el descarado coqueteo de Hollande hacia la señora Rivera, quien por su parte pareció muy complacida ante los impetuosos apapachos que le prodigó el anfitrión. Televisa, a través del Canal de las Estrellas, difundió un video en el que, después del arrimón de Hollande a La Gaviota, Peña Nieto se niega a que su esposa lo tome del brazo.

Más tarde, al finalizar un recorrido por una planta constructora de aviones, Peña Nieto escribió en el libro de honor: “Muchas gracias a Air Bus por la oportunidad de visitar su planta en el espacio (sic) de estrechar profundamente la relación entre Francia y México”.

Antes, en la misma página, Hollande había puesto: “Con todas mis felicitaciones por esta (ilegible) visita (varias palabras ilegibles) en presencia del Presidente de México señor Pena Neto (sic)“.

Tras leer la citada página, los observadores internacionales se preguntaron por qué el mexiquense felicitó a un avión y su anfitrión se burló, acaso involuntariamente de él, llamándolo “señor Pena” y para colmo “Neto”, como si presintiera algún vínculo con Titino, la famosa pero olvidada marioneta de Televisa.

Palabras escritas tanto por François Hollande como por Enrique Peña Nieto, en el libro de visitantes honorables de una empresa aérea.

Palabras escritas tanto por François Hollande como por Enrique Peña Nieto en el libro de visitantes honorables de una empresa constructora de aviones.

¿Hay divorcio en puerta?, deslizó la chismógrafa Fernanda Familiar en una emisora radiofónica del DF, al asegurar que “la mala relación con Angélica se nota ya importantemente (sic), ya ni la mano se dan“. En tono inequívoco Familiar dijo que debido a la “fuga” del Chapo “tienen que rodar cabezas y prontito”, y expuso que este bien puede ser “el inicio del fin de su administración”.

Maribélle Moliére, cronista de sociales de la revista Coquette, quien aviso a Valérie Trierweler, hoy ex esposa de Hollande, que su marido vivía un tórrido romance con la joven actriz Julie Gayet, aseguró que desde que llegaron los 44 aviones de la comitiva de Peña, notó “un brillo muy especial en los ojos del primer ministro” cuando éste conoció a La Gaviota y “madame Riviera” (sic) lo saludó con “una discreta aunque prometedora sonrisa”.

La señora Moliére especuló: “¿Al sospechar que en breve podría ser una joven y archimillonaria viuda o divorciada, la jollié Angélique estará buscando un nuevo marido en los salones imperiales de la siéclEuropa que acaba de convertir a la altiva Grecia en una colonia africana del XIX siécle?”

Guzmán en Taiwán

Para reconfirmar que la gira de Peña Nieto ha alcanzado una de las cumbres más altas en la historia de la diplomacia mexicana, el escándalo mundial que desató la evasión del narcotraficante más poderoso del continente americano fue alimentado, como si hiciera falta, por un creativo grupo de dibujantes chinos, quienes a una velocidad vertiginosa recrearon la “escapatoria” de Joaquín Guzmán Loera de un penal de “máxima” (sic) seguridad y aportaron, no exentos de racismo, su visión de México basados en imágenes de alguna ciudad fronteriza, presumiblemente Reynosa, Tamaulipas.

En asuntos menos importantes, el todavía secretario de Gobernachong destituyó al jefe de Inteligencia de la Policía Federal, Ramón Eduardo Pequeño García, quien desde el sexenio de Vicente Fox era estrecho colaborador de Genaro García Luna y contribuyó a la primera “fuga” del Chapo en 2001.

Lo inexplicable (o mejor dicho, lo más comprensible) es por qué, si tenía tales antecedentes, Pequeño ocupaba puesto tan grande en el gabinete de inseguridad.