Este lunes el Banco de México presentó la nueva familia de billetes que circularán en nuestro país, entre la que destaca la desaparición del billete de 20 pesos, el nuevo diseño del billete de 500 pesos, con Benito Juárez y la posibilidad de que se incorpore un billete de mayor denominación, con valor de 2 mil pesos.

Sobre este último punto, los expertos han señalado que no parece ser una buena señal para la economía mexicana, pues este billete enviaría un mensaje negativo de la pérdida del poder adquisitivo de los mexicanos, además de que carecería de utilidad.

El director de la carrera de Economía en el Tec de Monterrey, Raymundo Tenorio, dijo a El Financiero que un billete de 2 mil pesos “sí reflejaría evidentemente un mensaje psicológico malo en razón de la pérdida de poder adquisitivo de nuestra moneda, lo cual me parece que la Junta de Gobierno del Banco de México estaría considerando una muy mala idea al hacer eso”.

El experto recordó que ha sido muy complicado introducir el billete de mil pesos, pues muchos establecimientos no lo aceptan y los cajeros no lo distribuyen, por lo que considera que poner en circulación un billete de dos mil pesos sería intrascendente e innecesario.

El billete de mil pesos fue emitido por Banxico en 2004, siendo el de mayor valor en la actualidad, y desde entonces ha perdido 73% su poder de adquisición debido a la inflación acumulada del país.

De acuerdo con El Universal, esto significa que lo que en 2004 podías comprar con esos mil pesos, hoy se puede comprar únicamente el equivalente a 270 pesos. Y precisamente porque el billete de mil pesos alcanza hoy para comprar menos, el banco central está considerando la posibilidad de emitir un billete con una mayor denominación.

Al respecto, el coordinador del Centro de Estudios Financieros y de Finanzas Públicas de la UNAM, Miguel González Ibarra, explicó a El Financiero que la emisión de un billete de alta denominación se debe a la pérdida del poder adquisitivo de la moneda y que incluso esto va en contra de la tendencia que han seguido los países desarrollados de ya no emitir billetes de este tipo.

González Ibarra añade que, en el caso de nuestro país, tener billetes de alta denominación también es resultado de que no existe la costumbre de realizar pagos a través de medios electrónicos, posiblemente por la inseguridad. Por ello, considera que los bancos deben avanzar en la seguridad para realizar transacciones electrónicas.

De hecho, la pérdida de valor de la moneda también puede deberse a una sobredemanda de dinero en efectivo, lo cual ocurre debido a que los mexicanos prefieren hacer transacciones así en lugar de usar servicios bancarios. Sobre esto, Banxico explica que:

“Para el público que no utiliza los servicios bancarios, la inflación se convierte en un costo, pues mientras mantiene el dinero en su poder, los precios suben, por lo que al pasar el tiempo ese dinero alcanzará para comprar menos mercancías. Cuando el costo de mantener efectivo es alto, las personas demandan menos billetes y monedas, y viceversa”.

Sobre el billete de 2 mil pesos, aún no se ha establecido una fecha de producción ni circulación, pero Banxico detalló que esta denominación conmemoraría el México contemporáneo y estaría ilustrado por el Nobel de Literatura Octavio Paz y la escritora Rosario Castellanos. En el reverso del billete se destacaría el paisaje agavero y las antiguas destilerías de tequila.