El IMSS y el ISSSTE no han recibido presupuestos reforzados de manera constante en los últimos diez años, lo que repercute en el estado actual de las dependencias, de frente a la pandemia del coronavirus.

En días recientes, personal del hospitales como el de Tlanepantla, Estado de México, el 1 de Octubre de la Ciudad de México, denunciaron que no cuentan con las condiciones para enfrentar la emergencia que vivimos a causa del Covid-19.

Aún en medio de la Fase 2, en el Hospital General Regional #72 de Tlanepantla el personal dijo que las enfermeras no contaban con protección pata atender pacientes graves, y que los médicos de la zona cero sólo contaban con cubrebocas como método de protección.

Además, decenas de enfermeros, médicos y otros empleados del Hospital 1 de Octubre, también exigieron que se les entregaran más insumos médicos conforme el nosocomio reciba más pacientes enfermos con este virus.

Por su parte, en Baja California, el gobernador Francisco Bonilla Valdez reconoció que los médicos “caían como moscas” al atender esta enfermedad, señalando que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a cargo de Zoé Robledo, ponen en riesgo a los médicos debido a la falta de equipo y material.

Personal médico y trabajadores de hospitales han denunciado que se han visto obligados a comprar material médico de su propio bolsillo para poder atender la situación.

No obstante, una revisión hecha por la Unidad de Datos de SinEmbargo a las finanzas del IMSS y el ISSSTE, revelaron que entre 2010 y 2020 el presupuesto de ambas instituciones fue a la alza, pero que, cada cuatro años a partir de 2011 hubo una recaída o estancamiento de los presupuestos.

Un ejemplo da cuenta de cómo en 2011, en proporción del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), los ingresos del IMSS y el ISSSTE recayeron 2.5 y 2.9 por ciento, respectivamente en comparación con lo registrado en 2010.

Cuatro años después, en 2015, los ingresos fueron a la baja en 0.7 y 3.3 porciento en comparación con 2014. Luego, en 2019, se contrajo una vez más el presupuesto del IMSS  en 0.7 por ciento, y el del ISSSTE, aunque aumentó 3.5 por ciento, presentó el incremento más bajo desde 2011.

Sin apostar a la salud

Según las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entre 2007 y 2019, el Gobierno de México invirtió 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en bienes y servicios de salud pública.

Esto representa un gasto menor al gasto promedio de los países de América Latina y el Caribe (3.8 por ciento del PIB), e incluso un gasto menor al mínimo recomendado a nivel internacional por la Organización Mundial de la Salud (6 por ciento del PIB).

En la última década, los presupuestos de ambas instituciones como proporción del gasto total del PEF fueron en aumento, a una tasa promedio anual de 3.2 y 5.6 por ciento, respectivamente.

Mientras que en 2010 el presupuesto de ambas dependencias de gobierno representó el 13.5 por ciento del PEF, en 2020 llegó al 19.4 por ciento.

Y, aunque en 2019 el presupuesto del IMSS tuvo una recaída del 0.7 por ciento en comparación al 2018, y un incremento del 3.5 por ciento en el ISSSTE, este año el Gobierno de México estiró los ingresos de ambas instituciones.

Entre 2019 y 2020, el presupuesto del IMSS, como proporción del PEF tuvo un crecimiento de 5.5. por ciento. En términos absolutos, el presupuesto fue de 755 mil 440 millones 517 mil 446 a 834 mil 44 millones 144 mil 385 pesos.

También el del ISSSTE aumentó en ese periodo, de manera relativa, 3.3 por ciento. En términos absolutos pasó de 323 mil 322 millones 195 mil 97 a 349 mil 442 millones 405 mil 744 pesos.

Las quejas en el IMSS

En las últimas semanas, el IMSS descalificó que se hubiera dado un posible brote de Covid-19 dentro de sus hospitales.

De manera particular la institución indicó que en el Hospital General Regional 72 de Tlanepantla no hay un brote epidemiológico y que sólo se tiene registro de 19 casos positivos de coronavirus.

No obstante, el personal asegura que desde hace tres semanas hay, cuando menos, 39 casos confirmados por las condiciones en las que opera el personal.

Los trabajadores del hospital indicaron a SinEmbargo, con pruebas de laboratorio en mano, que la situación de riesgo y de contagio está lejos de ser controlada y que existen casos positivos entre trabajadores que no tiene contacto con pacientes infectados.

Por su parte, una trabajadora del Hospital 1 de Octubre, en la Ciudad de México, que ha sido enfermera ahí por más de 20 años dijo que “sólo recibía una mascarilla delgada por día”, aunque trabajaba en un piso con decenas de pacientes con Covid-19.

También agregó que al menos una enfermera ya murió en ese hospital, y que hay un médico que se encuentra en cuidados intensivos.

En cuanto a los hospitales del IMSS de Baja California, el personal asegura que sólo cuentan con ventiladores disponibles para atender a los pacientes con coronavirus por un periodo no mayor a dos días.

En el resto de los hospitales de la entidad prevén que la disponibilidad de ventiladores se agote en una semana si se continúa con la misma tendencia de pacientes graves, a decir del secretario de Salud estatal, Alonso Pérez Rico.

El mismo funcionario confirmó que existe un brote de coronavirus entre personal de salud en unidades del sistema sanitario del estado.