En el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no hay intocables, y para demostrarlo, la Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó a la empresa Cyber Robotics Solutions S.A. de C.V., propiedad de León Bartlett Álvarez, hijo del director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, por la venta a sobreprecio de ventiladores a la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado de Hidalgo. 

La empresa de Bartlett Álvarez había vendido en 31 millones de pesos,  20 ventiladores a la delegación del IMSS, es decir, con un precio unitario  de un millón 550 mil pesos, un precio muy elevado y “fuera del rango del mercado”, consideró  la dependencia.

“Este gobierno auspicia el derecho de todas las personas a los servicios de salud y asegura que éste prevalezca por encima de cualquier interés de lucro. A lo largo de la pandemia el Gobierno federal ha adquirido bienes en los mercados nacional e internacionales a precios sumamente competitivos, incluso ante las dificultades causadas por un incremento exorbitante en la demanda global por material y equipamiento médico”, señaló la SFP en un comunicado de prensa. 

La sanción a la que se ha hecho acreedor la compañía del hijo de Bartlett Díaz consiste en la inhabilitación por 27 meses para establecer contratos con el Gobierno Federal, así como dos multas que suman más de dos millones de pesos. También se ordenó la suspensión de cuatro servidores públicos adscritos IMSS de Hidalgo por su probable complicidad en la compra a sobreprecio.

León Bartlett. Foto:[email protected]

La titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, informó que a lo largo de la pandemia se han supervisado más de dos mil procesos de contratación en el sector salud y recibido 722 denuncias ciudadanas por presuntos hechos ilícitos.

“Nuestro trabajo, como lo ha instruido el presidente Andrés Manuel López Obrador, es identificar esas acciones y castigarlas. En esta administración ya no se tolera la corrupción ni se permite la impunidad o el influyentismo”, afirmó la funcionaria.

De acuerdo con la investigación que realizó la SFP, se llegó a las siguientes conclusiones: 

  • El precio ofrecido por la empresa estuvo fuera del rango del mercado. Así quedó demostrado por la compra, en el mismo momento, de equipos similares a otra empresa por un precio mucho menor, así como por el costo de los equipos adquiridos recientemente por la Cancillería y otras entidades del Gobierno federal.
  • La supuesta urgencia para adquirir los ventiladores en el IMSS de Hidalgo no tuvo sustento durante las fechas de la contratación. De hecho, los equipos jamás fueron utilizados en la entidad, así que la justificación de “entrega inmediata” resultó insostenible.
  • La empresa proporcionó información falsa con respecto a la supuesta disponibilidad inmediata de los equipos adjudicados. Los equipos se entregaron tarde, en abierto incumplimiento de las bases de adjudicación, y desmintiendo de nuevo la supuesta urgencia.
  • Ni uno solo de los 20 equipos entregados cumplió con las especificaciones técnicas contratadas. Se entregaron equipos viejos, usados y en mal estado: 11 estaban rotos y totalmente inservibles, tal y como ahora lo reconoce el propio IMSS.

Eréndira Sandoval, aseguró que con las denuncias presentados, actuaron de inmediato y no se ocasionó un daño patrimonial al Estado, y le devolvieron los equipos al proveedor.

“Durante el viejo régimen no se castigaron ni los desfalcos más dispendiosos, inmorales y evidentes, como el icónico Fobaproa, que mermó la riqueza de la nación por generaciones y que incluso hoy seguimos pagando”, concluyó la funcionaria.