Los salarios contractuales (los que otorgan empresas a trabajadores sindicalizados o bajo un contrato colectivo)  registraron en junio el mayor incremento en su capacidad de compra en el último trimestre y suman ocho meses consecutivos con  alzas por arriba de la inflación, de acuerdo con información oficial.

En junio avanzaron 6.1 por ciento en cifras nominales y 2.09 por ciento en términos reales, es decir, descontado el efecto de la inflación. Al tiempo de que en lo que va del año, el incremento promedio anual, de 1.64 por ciento real, es el más alto desde 2001.

Las revisiones contractuales tienen este año como antecedente el incremento al minisalario de 16 por ciento.

En el mes de referencia se dieron 570 revisiones salariales, de las cuales se beneficiaron 87 mil 740 empleados. En el acumulado para el primer semestre del año el saldo es de 4 mil 890 negociaciones que agruparon a 194 mil 817 trabajadores.

El 93 por ciento de estos acuerdos no requirió conciliación de la autoridad y el aumento promedio ha sido más marcado en el primer semestre, de 2.21 por ciento. En contraste, el caso de 160 mil 470 trabajadores donde las resoluciones en las Juntas de Conciliación y Arbitraje fueron en su detrimento. Ahí se resolvieron los conflictos con una pérdida de 0.35 por ciento en el poder adquisitivo de los salarios.

Estas cifras se dan luego de dos años en que la inflación se mantuvo por arriba del objetivo del Banco de México y un 2017 –con la liberación de los precios de las gasolinas– que impuso números rojos sin excepción para el poder adquisitivo de los salarios.

Miguel Calderón Chelius, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana, destacó que el aumento de 16 por ciento en el minisalario que se dio en diciembre revierte la tendencia que se acumuló en años recientes con la disminución del poder de compra.

No obstante, el académico considera que la situación económica de México no permite aún una recuperación salarial acelerada. 

Si bien pensar en 16 por ciento probablemente sería mucho, pensar en 4 por ciento sería francamente mantener la misma política de todo el periodo que ahora está de moda llamar neoliberaldijo. 

Indicó que cualquier incremento que esté por arriba de 6 por ciento sería un avance importante en la recuperación de los salariossobre todo si se convierte en tendencia.