La oposición afirmaba que, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, las inversiones se irían y los bancos estarían tan pero tan nerviosos que no “arriesgarían” ni un solo peso a nada que tuviera que ver con el gobierno del tabasqueño.

Ayer, en la 82 Convención Bancaria, los banqueros que integran la Asociación de Bancos de México (ABM) aseguraron que “están preparados” para apoyar financieramente cualquier obra emprendida por el gobierno de México, incluso la refinería de Dos Bocas, la cual ha sido criticada por la oposición.

Eduardo Osuna, vicepresidente de la ABM y director general de BBVA Bancomer, indicó que los banqueros brindarán crédito al gobierno encabezado por AMLO, “tal y como lo han venido haciendo durante muchos años, inclusive con asesoría”.

Por su parte, Emilio Romano, vicepresidente saliete de ABM y directivo de Bank of America, ve con buenos ojos al país, y dijo que podría crecer el país más de 4%. Mencionó además que “se debe mantener un clima de confianza y de certidumbre en términos de decisiones, especialmente aquellas que puedan alterar las condiciones de negocios y la capacidad para que la inversión pública y privada se detone”.

En la 82 Convención Bancaria, que se celebra en Acapulco y en la cual estará hoy Andrés Manuel López Obrador, muchos estaban impresionados por el buen desempeño que ha tenido la moneda mexicana en el actual gobierno.

En la edición anterior de la Convención Bancaria, se hizo muy famosa porque ahí AMLO, entonces candidato a la presidencia de la República, advirtió que si le hacían fraude él ya no iba a “detener al tigre”.

Dijo en esa ocasión:

Yo tengo dos caminos, ya lo he expresado, Palacio Nacional o Palenque, Chiapas. Entonces, me quiero ir a Palenque, Chiapas, tranquilo, si las elecciones son limpias, son libres me voy a Palenque, Chiapas, tranquilo. También si se atreven a hacer un fraude electoral, yo me voy también a Palenque y a ver quién va a amarrar al tigre, el que suelte el tigre que lo amarre, ya no voy a estar yo deteniendo a la gente luego de un fraude electoral. Así de claro.