Hoy Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia de prensa, casi no podía hablar. Estaba ronco, afónico. Dijo que era por el cambio de clima; y es que el viernes, sábado y domingo estuvo en varios municipios de Puebla y Oaxaca, en diálogos con las comunidades y visitando los hospitales, para saber, de cerca y de forma verdadera, cómo es la atención médica, qué falta, qué problemas hay, etcétera.

Esto, lo de visitar pueblos y hospitales, AMLO lo hace todos los fines de semana: va al norte y al sur. Al centro. A donde llueve y a donde no. A donde hace mucho calor y a donde el frío es fuerte.

De lunes a viernes, Andrés Manuel López Obrador suele quedarse en la Ciudad de México. A las seis de la mañana se reúne con su gabinete de seguridad y analiza cuál es la situación de la violencia. Dónde hubo más homicidas. Dónde más robo. Qué pasa con las autoridades.

Sí, a las seis de mañana, de lunes a viernes.

AMLO en Tepexi de Rodríguez, Puebla. 05 de octubre de 2019.

A las siete de la mañana, siempre da una conferencia de prensa. A veces duran una hora y veinte, o una hora y media. Y a veces, pasan de dos horas.

Después de la conferencia, AMLO despacha en Palacio Nacional. Es normal que tenga  actividades públicas. Y siempre hay reuniones con gente de su gabinete, con empresarios, con personas de la sociedad civil. Dirige al país. Revisa cómo van las estadísticas. Qué programas van bien. Qué cosas van mal.

AMLO es un Presidente presente. Y de verdad, incansable. Y esto contrasta con los anteriores mandatarios, que evitaban el contacto con la gente y con los medios. Que no querían preguntas. Que nada de diálogo con los periodistas. Nada de estar enfrente de las comunidades, del pueblo. Nada de recorridos. De andar por tierra (siempre era por avión. O por helicóptero).

AMLO en Chiautla de Tapia, Puebla. México. 05 de octubre de 2019.

Esto hace a Andrés Manuel López Obrador un mandatario singular. Que no sólo está presente mediáticamente, que no sólo dirige y establece la agenda pública del país, sino que sus actividades son muchas. Y van por dos vías: la relativa a la política y la administración, y el contacto con la gente, con el pueblo.

Eso es bien raro que lo hagan los políticos. Y no sólo en México, sino en todo el mundo.

Andrés Manuel repitió varias veces en sus discursos de campaña que él quería hacer dos sexenios en uno. Que iba a trabajar lo más posible para lograr que sus objetivos y establecer de fondo la Cuarta Transformación.

Lo está cumpliendo. Nunca en México habíamos tenido un Presidente tan activo, tan lleno de actividades, tan en contacto con la gente.

AMLO en Chiautla de Tapia, Puebla. México. 05 de octubre de 2019.

Y eso, sin duda, es algo que debe alegrarnos. Y es que, después de tantos mandatarios tan escondidos, tan de “actividades privadas”, tan de vacaciones en playas y tan poco llenos de cosas que hacer en sus agendas, hoy disfrutamos de uno que es incansable.

Bien por nosotros. Bien por el país.