A 100 días del inicio de su gobierno, Andrés Manuel López Obrador es el Presidente más mediático que ha tenido México en toda la historia, consideraron los académicos que integran el Observatorio Electoral, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Eso, junto con los gestos de austeridad y el desencanto con el antiguo régimen, sustentan sus altos niveles de aprobación; sin embargo, su reto radica en cumplir las altas expectativas que se han creado en torno a él y a que sus decisiones en materia económica tengan resultados positivos en los próximos dos años, declaró el jefe del Departamento de Estudios Políticos del CUCSH, Armando Zacarías Castillo.

“Bajar los salarios de altos funcionarios, vender el avión presidencial o los coches suntuosos, constituyen un gesto más de carácter mediático que una acción específica para darle fortaleza a la perspectiva de la economía. Y ahí hay un tema que entra en la economía: la reconfiguración de Pemex”, reflexionó Zacarías Castillo.

Para el doctor en Ciencias de la Información y la Comunicación por la Universidad de París, no es sorpresiva la alta popularidad de AMLO en los estudios demoscópicos, y agregó que la línea de su gobierno enfatiza a la persona del Presidente; por ello, el reto será sostener esa expectativa, sobre todo en materia económica y en un entorno poco halagador de las calificadoras internacionales ante el rescate de Pemex.

“Ningún presidente en el continente tiene ese tipo de exposición mediática. Ya el análisis sobre los contenidos y sobre el mecanismo que está siendo utilizado, y los resultados que tienen estas ruedas de prensa en las mañanas, es producto de otro análisis; pero, en estricto sentido, se trata efectivamente del Presidente más mediático que ha tenido el país en toda la historia”, subrayó Zacarías Castillo.

La catedrática Mónica Montaño Reyes dijo que, contrario que AMLO, el Gobernador de Jalisco, ingeniero Enrique Alfaro Ramírez, llega a sus primeros 100 días en circunstancias distintas, con algunos “raspones mediáticos” por temas como la desaparición del Instituto Jalisciense de las Mujeres y su viaje para ver el partido de los Lakers de Los Ángeles.

“En términos generales, parece que tenemos un Presidente que ha fortalecido su comunicación, que ha mostrado, de manera simbólica más que de resultados, la esencia de su gobierno. Mientras que Enrique Alfaro ha descuidado esta presencia simbólica de cercanía y diálogo, y ha favorecido resultados más eficientes, con un estilo de gobernar más gerencial”, consideró Montaño Reyes, doctora en Ciencia Política por la Universidad de Florencia, en Italia.

El doctor Andrea Busoletti, también miembro del observatorio, explicó que mientras el partido Morena luce hegemónico, con la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados federales, y 49 por ciento de la de Senadores, además de ser mayoría en 19 congresos locales, la oposición luce extraviada y dispersa.

“A nivel nacional se puede observar que no ha habido una conducta unitaria de los partidos de oposición. Todos han intentado buscar hablarle a ese 47 por ciento de los electores que no votaron por López Obrador o por Morena, pero no hubo, salvo que en algunas coyunturas particulares, como en el tema de la Guardia Nacional, una conducta unitaria de sus partidos”, expuso Busoletti.

Los académicos se abstuvieron de dar una calificación a ambos mandatarios, pues el tiempo que tienen en sus cargos aún no es suficiente para evaluar resultados.