En Jalisco hay un hospital privado que se llama “Ángel Leaño”.

Hace unos días, varios ciudadanos lanzaron una iniciativa (En Jalisco Vamos Juntos) para que se remodelara. Fue algo muy mediático. El gobierno de Jalisco, encabezado por Enrique Alfaro Ramírez, pronto quiso aprovechar la iniciativa e invirtió en la obra, el equipamiento y los gastos de operación. Incluso, coordinó la convocatoria para voluntarios en ese centro hospitalarios y firmó el comodato con los dueños del nosocomio privado.

Según una nota de Milenio, se precisaban 180 millones de pesos para lograr la “reconversión” del hospital. De esos, 50 fueron donados por la iniciativa privada y los ciudadanos. Los demás, son recursos públicos del gobierno estatal.

El 22 de abril, Alejandro Guzmán Larralde, titular de la Coordinación General Estratégica de Crecimiento y Desarrollo, afirmó:

En el caso de este hospital, aún nos faltan 15 millones de pesos en los temas de terapia intensiva, equipo de protección médico, mobiliario e higiene. Por fortuna, se cuenta con una recaudación de 50 millones de pesos donados por iniciativa privada para la compra de 500 kits hospitalarios que consisten, por mencionar algo, en una cama, prendas de protección y respiradores

Mientras el gobierno de Jalisco coordina esta iniciativa ciudadana y aporta recursos para rehabilitar un hospital privado, los hospitales civiles, que dependen del dinero público estatal, no tienen lo básico. Así fue denunciado por personal de enfermería de esos nosocomios.

En una nota de Gloria Reza, corresponsal de Proceso en Jalisco, se da a conocer que los hospitales civiles de Jalisco tienen carencia muy graves, según se lo contó personal de enfermaría de los nosocomios públicos.

Las enfermeras que hablaron con la reportera indicaron que, al personal médico en el hospital civil, se les explota con sueldos bajos, mientras que, las personas que se contratarán en el nosocomio privado que financia el gobierno de Jalisco, ganarán entre 10 mil y 30 mil pesos.

Algo que también mencionaron las enfermeras a Gloria Reza fue que no tienen material especializado para recibir pacientes de coronavirus, y que si desean googles o material o trajes especiales, los deben comprar ellos mismo. Además, los cubre bocas que tienen son “patito”.

Mencionaron que el servicio de terapia intermedia en el antiguo hospital civil Fray Antonio Alcalde, es atendido por pasantes de enfermería, los cuales están amenazados y en completa vulnerabilidad:

“No se les ha suspendido el servicio social, la jefa de Enseñanza de Enfermería las tiene amenazadas: que si no lo hacen (el trabajo) se les dará de baja y perderán los meses que ya llevan. Incluso están obligadas a acudir los días festivos, cuando no tienen la obligación. No son trabajadoras, ¿y si se contagian qué va a pasar?”

Se quejaron también que al personal de enfermería no se les proporciona el material necesario, que incluso los baños no tienen puertas y muchas veces no hay agua caliente para bañarse.

Esto pasa en el hospitales civiles de la entidad.

Alfaro, por su parte, se enorgullece de financiar al hospital privado, y presume el logro.