Un niño provocó la muerte de 23 mil personas y daños materiales estimados en 45 mil millones de dólares en 1997. En diversas regiones de América Latina y en California ocasionó lluvias torrenciales, inundaciones y deslaves, mientras, en la otra orilla del Pacífico, Indonesia padeció la peor sequía de su historia que desató incendios forestales jamás vistos en el sureste asiático.

De acuerdo con el Índice Océanico del Niño, el fenómeno generado por el calentamiento de las aguas del Pacífico en el cinturón del ecuador, alcanzó, entre 1997 y 1998, una calificación de 2.3 grados de intensidad. Los científicos pronostican que el Niño de este 2015 rebasará la barrera de 3 grados y sus efectos persistirán hasta el segundo trimestre de 2016.

Imagen del Pacífico en la que se observa la línea roja del calentamiento del agua. Foto: CNN

Imagen del Pacífico en la que se observa la línea roja del calentamiento del agua. Foto: CNN

El recalentamiento del Pacífico obedece, entre otras razones, a las toneladas de plástico que forman islas en medio de la masa océanica, así como al efecto invernadero que ha formado en la atmósfera una bóveda de gases amalgamada por los desagües de las fábricas, los escapes de los automotores y el aparato digestivo de mil 700 millones de vacas, una plaga que arrasa con los bosques y la capa de ozono sin que hasta el momento ninguna autoridad internacional se proponga reducirla o limitarla.

Basura en el Oceano Pacífico. Foto: Internet

Basura en el Oceano Pacífico. Foto: Internet

Las cosas en el Atlántico no pintan mejor. Desde diciembre del año pasado, las algas del Caribe han invadido las playas de Quintana Roo, un estado en donde el incompetente gobierno de Roberto Borge ha sido incapaz de contrarrestar este desastre, para el que Peña Nieto ha destinado una miserable partida de 13 millones de pesos.

La plaga del sargazo, tan apestoso como desagradable, afecta igualmente las costas de Florida, de la República Dominicana y de Barbados, construyendo una trampa mortal para las tortugas que nacerán dentro de poco. Esta maldición, que ha echado por tierra los planes de los hoteleros de la región, agrava, por si hiciera falta, la debilitada economía de la Riviera Maya, que desde 2013 resiente la aplicación del IVA a tasas de 16 por ciento, como daño colateral de la reforma financiera aprobada por el PRI y el PRD en el marco del Pacto por México.

Plaga de algas en Quintana Roo. Foto: Internet

Plaga de algas en Quintana Roo. Foto: Internet

Un reporte de El Financiero sobre el problema del sargazo en Quintana Roo expuso cuatro “hipótesis” para tratar de explicarnos la multiplicación atípica de las algas. Según científicos de la Secretaría de Marina, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, estas serían las razones del fenómeno:

Primera hipótesis: el Mar de los Sargazos, ubicado al norte de las Bahamas, se desplazó al sur debido al calentamiento global. Segunda: la ausencia de grandes huracanes en el Caribe en la última década favoreció la sobrepoblación de algas. Tercera: debido a la deforestación del Amazonas, los ríos de Brasil contienen tanta materia orgánica que las algas caribeñas no se cansan de aprovecharla. Cuarta: las arenas de los desiertos de África también son devoradas por las algas.

Son hipótesis muy creativas pero cargadas de servilismo, pues la verdadera causa eficiente del problema no está en el Sáhara, en el Amazonas o en las especulaciones metafísicas relacionadas con la corrupción de la burocracia mexicana sino en Estados Unidos. Brian Laponte, experto en sargazo por la Universidad de Florida, dijo a la BBC que Estados Unidos “está fertilizando estas plantas, las hace crecer más rápido y producir más biomasa”.

Laponte dijo que las algas “circulan constantemente entre el Mar de los Sargazos, el Golfo de México, el Caribe y la corriente del Golfo, y cuando llegan al Golfo pueden verse afectadas por las aguas del río Misisipi, que contienen gran cantidad de nitrógeno de los fertilizantes”.

Mapa del río Misisipi. Foto: Internet

Mapa del río Mississippi. Foto: Internet

A esto se añade, agregó, el derrame de petróleo que hubo en 2010 frente a la costas de Texas pues “los (productos químicos) dispersantes que se utilizaron para limpiarlo, aportaron más nutrientes a las algas”. En otras palabras, el principal responsable de la proliferación masiva de sargazo es el gobierno de Estados Unidos, pero el gobierno de México no ha dicho ni pío, y no abrirá la boca jamás para buscar una solución conjunta en la que deberían participar también los gobierno del Caribe.

Tras la muerte del niño Aylán Kurdí, en una playa turca, los europeólogos han puesto el grito en el cielo para condenar la barrera de alambre de púas que el gobierno de Hungría extendió a lo largo de los 175 kilómetros de frontera que tiene con Serbia, para impedir el paso de los desplazados sirios que, a través de ese país, intentan llegar a Alemania.

Otros critican la valla de púas que Francia instaló en el canal de La Mancha, a la altura del puerto de Calais, para impedir que miles de migrantes, procedentes de Eritrea, Somalia, Agfanistán, Pakistán y Chad atraviesen el mar caminando por el famoso eurotúnel, hecho exclusivamente para ferrocarriles, camiones y autos, que desemboca en Inglaterra.

Policía levanta el cuerpo del niño sirio, ahogado en la costa de Turquía en su intento de llegar a Europa. Foto: The Guardian

Policía levanta el cuerpo del niño sirio, ahogado en la costa de Turquía en su intento de llegar a Europa. Foto: The Guardian

Los eurocentristas, conmovidos justamente por la muerte de Aylán Kurdí, concentran su indignación en el Mediterráneo, pero olvidan a los niños de Gaza, que Israel sigue matando porque “son víboras y si los dejamos crecer engendrarán más víboras”. Y nadie en el ancho mundo se acuerda ya de las decenas de miles de migrantes latinoamericanos que han quedado muertos o desaparecidos en las redes de la telaraña tejida por el gobierno de México, las fuerzas armadas y las bandas del narcotráfico en las rutas hacia la frontera sur de Estados Unidos.

Que el Misisipi nos arroje toda el agua contaminada que quiera, al fin y al cabo, Peña Nieto, sin chistar, seguirá haciéndole el trabajo sucio a la policía fronteriza de Barack Obama. No deja de ser paradójico: mientras los expertos calculan que El Niño de 2015 tendrá clasificación 3, quizá deberíamos consideran como un símbolo de la catástrofe planetaria que se cierne sobre la humanidad, el hecho de que Aylán Kurdí se volvió una celebridad internacional porque murió siendo apenas un niño de tres años.