I
La respuesta de Enrique Peña Nieto ante el escándalo de corrupción donde está involucrado uno de sus más cercanos colaboradores, Emilio Lozoya, ha sido contundente: borrar de sus redes sociales las fotos donde sale con él.
Con esas políticas de combate a la corrupción, los mexicanos podemos dormir en paz, confiados que pronto seremos un país distinto.
II
Andrés Manuel López Obrador inicia su libro 2018. La salida. Decadencia y renacimiento de México con la siguiente frase:
“Comienzo con una opinión categórica: la crisis de México no podrá enfrentarse sin cortar de tajo con la corrupción y la impunidad, lo cual implica cambiar el actual régimen y establecer un orden político nuevo, democrático, promotor de la legalidad, humanista y con el distintivo de la honestidad. Hoy existe una república simulada, no un gobierno del pueblo y para el pueblo”.
AMLO tiene muy claro el camino: sin combatir la corrupción y la impunidad, este país no puede transformarse. Por eso, él plantea (lo ha hecho durante muchos años) que para iniciar el renacimiento de México, se precisa combatir de forma inteligente, consistente y contundentemente la corrupción y la impunidad.
Esto, por supuesto, los gobiernos del PAN y del PRI no lo han hecho. Al contrario, han realizado hasta lo indecible para no luchar contra estos males. Los casos de escándalo son muchísimos: Lozoya solamente es uno más en una lista que parece interminable.
III
Quienes reciben abultados sueldos del PRI, el PAN y el PRD para elaborar las campañas publicitarias de esos organismos políticos, ya están elaborando estrategias para combatir a Andrés Manuel López Obrador, con miras a la próxima elección.
Estas estrategias se basan en dos puntos ya muy bien definidos: a) Relacionar a López Obrador con Nicolás Maduro y con Venezuela y b) establecer que AMLO es un político como todos los demás políticos: corrupto y que le apuesta a la impunidad.
Los estrategas del PRI, PAN y PRD saben que todo lo que ellos plantean es una mentira, pero para eso les pagan y por eso trabajan inventando falacias que puedan tener impacto en una sociedad que muchas veces parece adormilada.
Casos como el de Loyoza, o el de ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte Ochoa, les afecta en el segundo punto de su estrategia (relacionar a AMLO con la corrupción y la impunidad), pero a pesar de ellos ésa es su apuesta y van a emplearla. Son cínicos, y les gusta serlo.
IV
El PAN ahora está criticando al PRI por el caso Loyoza-Odebrecht. Son cínicos. La firma brasileña llegó a México gracias a Felipe Calderón: durante su sexenio, el panista financió a los empresarios sudamericanos con más de 400 millones de dólares. Y claro, hubo en todo ello actos de corrupción.
Si México fuera un país donde se castigara la corrupción y la impunidad, no solamente Emilio Lozoya estaría hoy en la cárcel, sino que decenas de priístas y panistas también.
Por eso se precisa terminar con esta república de simulación. Y hoy, el único camino que lleva hacia este objetivo es el que ha comenzado, contra viento y marea, Morena.

Felipe Báez
17 agosto, 2017 at 10:52 am
Es un acto criminal, querer proteger a la alta burocracia política de los robos al erario, a los campesinos, obreros y estudiantes; no es borrando de las redes sociales sus nexos con Tomás Yarrington, con Fidel Herrera, Carlos Salinas, Romero Deschamps y otros personajes siniestros, como se combatirá a la corrupción ó teniendo fiscales a modo.
Héctor Castillo
17 agosto, 2017 at 11:32 am
Adelante Polemon.
Gracias
Nils Coutiño
17 agosto, 2017 at 1:28 pm
Son una bola de parásitos, vivdores del dinero público. Hay que erradicar a esta mafia con millones de votos en las presidenciales del 2018; para que no hagan efecto las trampas y porquerías que hacen. Último ejemplo: elecciones del Edo. méxico.
Millones de votos para AMLO…!