La Presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó las críticas del PRI y del PAN sobre supuestos casos de corrupción en los gobiernos de la 4T y aseguró que resulta contradictorio que quienes encabezaron administraciones marcadas por escándalos y desvíos de recursos intenten presentarse ahora como referentes en materia de transparencia.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria señaló que existe una gran dosis de “hipocresía” en los señalamientos de la oposición, en especial cuando aún persisten investigaciones relacionadas con contratos otorgados durante gobiernos anteriores a empresas vinculadas con Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública condenado en Estados Unidos por narcotráfico.
“Hay mucha, por decirlo menos, hipocresía en decir que hay corrupción cuando en realidad fueron gobiernos muy corruptos”, afirmó.
Las declaraciones surgieron luego de que se le preguntara sobre las sanciones que quedaron firmes contra los exmandos de la extinta Policía Federal, Frida Martínez Zamora y Damián Canales Mena, por presuntas irregularidades relacionadas con la adquisición de tecnología de espionaje.
Sheinbaum explicó que las investigaciones realizadas por las autoridades han permitido documentar cómo durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se realizaron compras de equipos tecnológicos a empresas relacionadas con García Luna a precios considerablemente superiores a los del mercado.
“La resolución que saca la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno tiene que ver con eso, con la demostración de que en efecto durante el periodo de Peña Nieto se compraron equipos a las empresas de García Luna a precios muy altos”, sostuvo.
Sheinbaum defendió la política anticorrupción impulsada por la actual administración y aseguró que cuando se detectan posibles irregularidades se actúa de inmediato para investigarlas y sancionarlas. Como ejemplo, mencionó procedimientos recientes relacionados con compras de medicamentos que fueron suspendidos al encontrarse posibles anomalías o sobreprecios.
La mandataria contrastó a los gobiernos de la 4T y las administraciones neoliberales al señalar que ahora existen mecanismos para detener operaciones sospechosas, separar a funcionarios involucrados y presentar las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes.

En ese sentido, sostuvo que el combate a la corrupción no puede convertirse en una bandera de quienes formaron parte de gobiernos señalados por contratos irregulares, privatizaciones cuestionadas y casos emblemáticos como el de García Luna.
Por ello, insistió en que las críticas de PRI y PAN carecen de autoridad moral cuando provienen de fuerzas políticas vinculadas a algunos de los mayores escándalos de corrupción registrados en la historia reciente del país.





























