México refuerza su presencia en el mercado energético global al exportar un millón de barriles de crudo a Japón, en una operación acordada entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi que posiciona a Pemex como proveedor estratégico ante la crisis en Oriente Medio.
El acuerdo, reportado por el diario económico Nikkei, contempla la entrega del crudo en julio de 2026 y responde a la necesidad de Japón de diversificar sus fuentes de abasto ante el cierre del estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha paralizado cerca del 20 por ciento del comercio mundial de energéticos y afecta gravemente el suministro hacia Asia.
Sheinbaum destacó que la exportación no compromete el abasto interno, pues se trata de excedentes de crudo que no requieren las refinerías nacionales, y subrayó que México y Japón mantienen una relación comercial petrolera de larga data. Pemex registra exportaciones promedio de 400 mil barriles diarios, equivalentes a 857 millones de dólares, según cifras a febrero de 2026.
La operación se enmarca en una cooperación bilateral más amplia: en México operan más de 1,600 empresas japonesas que generan cerca de 350 mil empleos directos, y Sheinbaum señaló que el gobierno nipón ha expresado interés en ampliar sus inversiones en el país. El acuerdo energético consolida así una asociación estratégica que va más allá del petróleo.



























