La construcción de imagen política en redes sociales volvió a colocar en el centro del debate al gobernador de Nuevo León, Samuel García, luego de que se documentaran una serie de inversiones en publicidad digital destinadas a reforzar una narrativa de “familia perfecta” en plataformas como Facebook e Instagram.
De acuerdo con El Soberano, tan solo en un conjunto reducido de anuncios se habrían destinado más de medio millón de pesos, información obtenida a partir de la Biblioteca de Anuncios de Meta, una herramienta pública que permite rastrear pautas pagadas.
La investigación señala que los contenidos promocionados no se centran en políticas públicas, informes de gobierno o rendición de cuentas, sino en imágenes familiares, mensajes aspiracionales y momentos personales, muchos de ellos protagonizados por Samuel García y su esposa. Si bien este tipo de publicaciones no es ilegal por sí mismo, el señalamiento apunta a que se trata de una estrategia sistemática de posicionamiento político a través de la vida privada, financiada con montos elevados.
Estos datos no son aislados. Información publicada previamente por Vanguardia ubica a Samuel García y a Mariana Rodríguez entre los personajes políticos que más gastan en publicidad digital en México, con picos mensuales de cientos de miles de pesos y campañas que se mantienen de forma constante. Los registros de Meta muestran que, en distintos periodos, ambos han encabezado el ranking nacional de inversión individual en anuncios políticos y sociales.
Por su parte, SinEmbargo ha documentado que el gasto acumulado en redes sociales por parte de la pareja puede alcanzar cifras millonarias en lapsos de apenas unos meses, superando los 10 millones de pesos en periodos recientes. Aunque parte de estos recursos se atribuyen a pagos privados, especialistas han advertido que el uso intensivo de pauta digital para construir imagen política abre preguntas sobre promoción personalizada, equidad en la competencia y vacíos en la fiscalización.
En conjunto, los datos disponibles —registros públicos de Meta y reportes de distintos medios— confirma que existe una inversión sostenida y de alto costo en publicidad digital enfocada en la imagen personal del gobernador y su entorno familiar.
La crítica, respaldada por datos verificables, no radica únicamente en el monto, sino en el contraste entre el énfasis en la autopromoción y los problemas sociales que enfrenta Nuevo León, un debate que vuelve a poner sobre la mesa los límites entre comunicación política, vida privada y responsabilidad pública, estas posiblemente proyectadas en posicionamiento político.



































Víctor Zamora Rosales
31 enero, 2026 at 6:46 pm
Los políticos y funcionarios adictos a las redes sociales no entienden que esta práctica no se traduce en mayor aceptación de los ciudadanos.
Una intensiva campaña de bacheo les daría más resultados.