Emiliano Salinas Occelli, hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, volvió a aparecer en las portadas del diario Reforma, pero no por ser una de las figuras estelares de los escándalos de la secta sexual NXVIM, que dirigía el estadounidense Keith Raniere, sino con un fotorreportaje que celebra su cumpleaños número 45 el pasado 18 de febrero, al lado de su esposa, la actriz Ludwika Paleta.

El diario Reforma, al que en tantas ocasiones se ha referido el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como “prensa fifí”, parece empeñado en limpiar la imagen del hijo del ex mandatario, quien de acuerdo con diversos medios de comunicación nacionales e internacionales, confería legitimidad a la secta, y era uno de sus miembros de más alto rango.

Foto: The Vow, HBO (Captura de pantalla)

Sin embargo, Reforma prefiere callar sobre el tema y en cambio, opta por resaltar la parte más frívola de la pareja, ignorando por completo que Salinas Occelli lideró los Programas de Éxito Ejecutivo (ESP por sus siglas en inglés) en el país hasta la detención del estadounidense -en 2018-, acusado de abuso y tráfico sexual, esclavitud de mujeres y extorsión, entre otros.

El especial dedicado al hijo de Salinas de Gortari circuló buena parte del día, hasta que fue retirado del portal de Reforma alrededor de las 19:00 hrs.

Sin embargo, previendo que sucedería esto, Polemón hizo captura de pantalla del fotorreportaje dedicado a uno de los líderes de la secta sexual. 

Tal “descuido” de Reforma sólo se explica por la participación en dicha secta de Rosa Laura Junco, —hija del propietario del diario, Alejandro Junco)—, quien ocupaba el quinto puesto en la línea jerárquica de la hermandad DOS (Dominante Sobre Sumiso en español) y era la encargada de guardar el material comprometedor que se empleaba para chantajear a las reclusas y tenerlas bajo sumisión.

Una de las testigos que denunció al líder de la secta, declaró a la justicia norteamericana que Rosa Laura Junco tenía dos casas valuadas en millones de pesos que utilizaba para hacer reuniones con las mujeres cercanas a Keith. Ahí, se practicaban rituales (eran marcadas con una barra incandescente de hierro en la pelvis con las iniciales del llíder) y se les tomaban fotografías de sus cuerpos desnudos.

Cuando Emiliano estuvo en NXIVM no hizo caso de las acusaciones contra su líder. Incluso después de ser detenido lo defendió. Y fue hasta que las acusaciones se intensificaron cuando se deslindó de ese personaje y después renunció a sus cargos.

En una carta dirigida a la opinión pública, Emiliano rechazó y condenó categóricamente las conductas dentro del grupo denominado DOS, del que se deslindó.

“Durante el periodo de mi asociación con la empresa comercial NXIVM, jamás participé o estuve involucrado de forma alguna con DOS y, como se ha revelado en la propia cobertura del caso, sus integrantes siempre negaron la existencia de prácticas que hoy se conocen sobre el grupo”, señaló entonces.