La Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara es el evento literario más importante de México. Alrededor se moviliza y se discute todo lo relacionado al libro. Editores, editoriales, presentaciones, derechos de autor, agentes, lectores, foros, patrocinadores, premios y por supuesto, mucho dinero.

Su prestigio se ha construido durante los últimos 33 años. Es una feria que convoca a grandes personalidades de la academia, la literatura, la música y la política. Se convierte en un escenario y un megáfono de múltiples ideas.

También es un evento que nos ha regalado algunas perlas: Ahí una mujer gritó “Felipe Calderón eres un presidente espurio”, Enrique Peña Nieto no pudo citar el nombre de tres libros y Paco Ignacio Taibo II dijo: “se las metimos doblada”.

La vida orgánica de la Feria literaria es plural. No hay la menor duda. Sin embargo, lo que no es plural es el posicionamiento político que cada año realiza el Presidente de la FIL, Raúl Padilla López. 

Desde ese lugar, Padilla López inaugura con un discurso que sirve para golpear o alabar. Su pragmatismo lo ha llevado a defender la izquierda o la derecha, al gobierno o a la oposición en turno; según los intereses de su grupo político.

En ese sentido, es posible distinguir a la FIL como un evento literario y plural de la FIL como un evento para impulsar la agenda política de Padilla López y sus aliados.

Hoy los aliados de Padilla López y la FIL son políticos como Enrique Alfaro, Javier Corral, los Chuchos del PRD, Jorge Castañeda o intelectuales como Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze, Cristopher Domínguez, Guillermo Sheridan o Mario Vargas Llosa, entre otros.

El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, en la FIL. Foto: Especial

No hay que buscarle mucho. Este grupo es parte de la oposición al gobierno de Andrés Manuel López Obrador y actúan en consecuencia.

Es más, previo a las elecciones de 2018, en el marco de la FIL de 2017 y en la casa de Raúl Padilla, se realizó un evento para afinar lo que después sería la alianza PRD-PAN y MC; de la cual Ricardo Anaya fue el candidato presidencial.

Este año, en el discurso inaugural, Padilla López señaló que “los empeños ideológicos son lesivos para la integridad, la honestidad y la libertad, en el ámbito del arte, la ciencia y la cultura”.

Raul Padilla, presidente de la FIL. Foto: Especial

Sin embargo, esta idea además de ser debatible pues hay quienes sostienen que la ideología es inherente al arte, proviene de un discurso político e ideológico que simula ser objetivo con el manto de un evento cultural.

En ese marco se debe leer lo que diga el Presidente de la FIL, pues no es un académico, un artista, un escritor o un intelectual, es un político.

Es más, detrás de las críticas de Raúl Padilla al gobierno de López Obrador se encuentra una petición económica no atendida y la pérdida de privilegios de su grupo.

Lo saludable para la FIL sería, y con esto termino, que deje de utilizarse como una herramienta para impulsar los intereses políticos del grupo hegemónico de la Universidad de Guadalajara.

Incluso, parafraseando a Padilla López, los empeños ideológicos son lesivos para la integridad, la honestidad y la libertad en la conducción de la Feria Internacional del Libro.