El próximo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibirá el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con un rezago tan fuerte en infraestructura y servicios que se necesitarían construir 36 hospitales para regresar al nivel de atención que se tenía hace 5 años y medio, seis meses después de que Enrique Peña Nieto asumiera como presidente de la República.

Un análisis de especialistas basado en los informes financieros que el IMSS entregó al Ejecutivo y al Congreso entre 2009 y 2018 concluye lo anterior y señala que, aunque el IMSS tiene un superávit financiero porque han incrementado las cuotas obrero-patronales, la institución dejó de invertir en infraestructura y medicamentos.

Clínica del IMSS en Oaxaca. Foto: Proceso/ Jesús Cruz.

“Sólo para regresar a la capacidad hospitalaria que se tenía en 2012 se requerirían 5 mil 207 camas censables adicionales a las que se contó en 2017. En otras palabras, el Instituto requeriría hoy construir alrededor de 36 hospitales de 144 camas, sólo para recuperar la capacidad hospitalaria de hace 5 años y medio”, expone el análisis.

Sin embargo, el plan de inversión del IMSS actual sólo considera la apertura de 12 hospitales y 40 unidades de medicina familiar. Al cierre de 2017, el número de afiliados alcanzó un nivel histórico de 19.4 millones de personas, y gracias a esto, los ingresos del IMSS aumentaron 5.1 por ciento real entre 2012 y 2017.

“Los superávits obtenidos durante 2016 y 2017 son resultado de un crecimiento atípico en el número de cotizantes y, por ende, de la recaudación de cuotas obrero-patronales, y una contención muy agresiva de los gastos operativos del IMSS, afectando principalmente el gasto en materiales y suministros y el gasto en inversión física”, refiere el documento.

Imágenes frecuentes en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Foto: Especial.

Entre 2012 y 2017 se sumaron 7 millones como adscritos a medicina familiar, pero en lo que corresponde al área hospitalaria, el número de camas censables por cada mil derechohabientes se redujo de 0.82 a 0.69 en el periodo.

“La próxima administración del Instituto enfrentará entonces el mismo diagnóstico que imperaba desde hace al menos 10 años: o se modifica estructuralmente el financiamiento del IMSS o se opta por seguir castigando la calidad de los servicios que brinda a sus derechohabientes”.

Apenas hace una semana el titular del IMSS, Tuffic Miguel aseguró que se entregaría una institución más grande, moderna, y más cercana a sus derechohabientes y con viabilidad financiera.  

En la presentación de su informe ante el Consejo Técnico integrado por el sector patronal, obrero y gubernamental, Tuffic Miguel también aseguró que desde el 2016 el Instituto pasó de números rojos a negros, derivado del aumento en los ingresos por cuotas obrero-patronales las cuales crecieron en 120 mil millones de pesos.

Lo que no dijo, es que el IMSS, dejó de invertir en infraestructura hospitalaria.