La fuga de dinero hacia el exterior por parte de las élites mexicanas y la mala actuación de las autoridades al no modificar el modelo económico, son dos de las causas por las que el peso mexicano está en crisis. Así lo considera Martín Romero Morett, quien se desempeña como jefe del Departamento de Economía de la Universidad de Guadalajara.

Para el investigador, una de las causas principales por las que nuestra moneda pierde valor es la demanda de dólares por parte de las élites económicas que están sacando su dinero del país para llevárselo a paraísos fiscales en los que su capital permanecerá oculto y no tendrán que pagar impuestos.

De acuerdo con Romero Morett, por lo menos unos 400 mil millones de dólares mexicanos fueron descubiertos en el banco HSBC en su sede en Suiza y aún se desconoce la cantidad de dinero que han enviado a otros 200 bancos con características similares en ese país o en otras 90 o 100 naciones que permiten la operación de auténticos paraísos fiscales.

El académico universitario considera que la fuga de estos capitales es una “gran sangría” para México, pues si este dinero se regresara al país no tendríamos ningún problema de devaluación y al contrario, el peso podría estar revalorizado.

Sin embargo, eso no sucede porque “hay una clase rica que concentra tanta riqueza que prefiere sacar su dinero y llevárselo a paraísos fiscales. Es una riqueza que se ha producido aquí con los beneficios que les dan las leyes, pero es una riqueza que sale del país”.

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens y el secretario de Economía, Luis Videgaray. Foto: Internet

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens y el secretario de Economía, Luis Videgaray. Foto: Internet

Ante esta situación, el gobierno de Enrique Peña Nieto a través del Banco de México, ha subastado cerca de 10 mil millones de dólares para evitar que por escasez, el precio del dólar se vaya por las nubes. No obstante, para el investigador de la UdeG, ésta es una mala práctica que podría traer graves consecuencias porque no se puede estar subastando las reservas de manera indefinida.

“Cada vez que escuchamos que el Banco de México subastó tal cantidad de dólares e inmediatamente los compraron y pidieron más, significa que ese dinero se está yendo del país. Quién quiere dólares para quedarse aquí, es dinero de gente que se lo está llevando”.

Aunque el gobierno de Peña Nieto justifica la subasta de los dólares con el argumento de que por esta acción, la inflación no se ha incrementado, Romero Morett considera que el motivo real de que no suba la inflación es que la gente no tiene ingresos, la pobreza aumenta y eso provoca que haya más personas que no tienen la capacidad de consumo.

“La autoridad está muy complaciente. Ellos dicen que no habrá impacto en la inflación porque está muy baja. Habría que preguntarse porqué está baja en un país con más de 50 millones de pobres y personas que no comen lo suficiente, que no cubren sus necesidades básicas. Hay toda esta gente demandando bienes y tenemos una economía que no crece más del 2 por ciento”.

El investigador de la UdeG señala que esto es una muestra de que el modelo económico neoliberal impuesto desde hace 30 años fracasó y no debe seguir implementándose en nuestro país.

Romero Morett señala que para entender lo que sucede actualmente en materia económica es necesario remontarse a los años ochenta, cuando el gobierno mexicano se hizo “haraquiri (Forma de suicidio ritual de la nobleza japonesa)” al momento de ceder el control de su economía al capital internacional.

“Antes la banca era nacional, pertenecía a los mexicanos y el gobierno tenía una figura del “encaje legal”, eso significaba que de cada peso que entraba de un ahorrador, un 50 por ciento tenía que ser depositado en el Banco de México, que era la garantía de que el banco iba a pagar a sus ahorradores en caso de que hubiese alguna falla como el “Fobaproa” o el corralito de Argentina o Grecia. Además, generaba fondos para fomentar la pequeña industria, el desarrollo agropecuario, seleccionaba sus áreas prioritarias”.

Los presidentes desde la época en que se implantó el neoliberalismo. Foto: Internet

Los presidentes desde la época en que se implantó el neoliberalismo. Foto: Internet

Pero esa época terminó con la llegada del neoliberalismo, un modelo que a pesar de sus constantes fracasos, se ha mantenido intacto desde el sexenio del presidente Miguel de La Madrid. Desde entonces, son las empresas transnacionales quienes toman las decisiones de cómo debe comportarse el gobierno mexicano.

“Ahora somos suplicantes del capital internacional para que vengan. Aún así, se ponen sus moños. Nos piden que les regalemos la tierra, les pongamos la nave industrial, no les cobremos el impuesto predial durante varios años, les demos el agua que van a ensuciar y nosotros a limpiar”.

La última amenaza de los inversionistas es que el gobierno mexicano suba las tazas de interés. Dicen que de no hacerlo, se llevarán su dinero al extranjero. Lo cual para Romero Morett, debería ponernos en alerta, pues con una devaluación del peso, las casas y los créditos de los mexicanos se volverán impagables.

Actualmente, una de los pilares económicos que sostienen al país siguen siendo las remesas de los migrantes que viven en Estados Unidos. Tan sólo el año pasado por este concepto llegaron a México, 23 mil millones de dólares.

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Los efectos del aumento del dólar

Si sube el precio del dólar todas las importaciones se encarecen. De acuerdo con el investigador de la UdeG, México es un gran importador de alimentos, materias primas, petróleo, partes o productos semiprocesados.

“La economía de México es muy dependiente, por lo que la devaluación del peso impacta en los costos. Habrá un aumento en los precios de diversos productos y los bienes van a estar cada vez más alejados de la gente. La pobreza aumentará en el país”, señaló el académico universitario.