Por: Redacción (@revistapolemon)

20 de julio 2015.- Niños indígenas que viajaban con sus padres, quienes a su vez eran acarreados por el Partido Verde, murieron en Chiapas el sábado a raíz de un accidente carretero. Otros niños indígenas que acompañaban a sus padres a proteger la comunidad de Ostula, sobre la costa de Michoacán, fueron abatidos por el ejército: uno perdió la vida de un disparo en la frente, mientras una jovencita, un anciano y otro adulto quedaron malheridos.

Siete jóvenes, dos de ellos menores de edad, fueron víctimas de desaparición forzada por un comando del ejército en La Calera, Zacatecas, la semana pasada. Sus cadáveres aparecieron con un tiro en la nuca, entre el viernes y el sábado. Doce jóvenes más corrieron la misma suerte al caer en manos de las fuerzas armadas en Durango.

En medio del circo mediático provocado por la excarcelación del Chapo, a medio kilómetro de un cuartel de la 22 Zona Militar en el estado de México, ninguno de los altos funcionarios involucrados en la “fuga” ha sido detenido: Monte Alejandro Rubido, Ramón Pequeño y otros, eran colaboradores de Genaro García Luna desde el sexenio de Calderón, y ninguno ha sido detenido.

Mientras tanto, Angélica Rivera y sus hijas se quedaron en Francia, a seguir disfrutando de la hospitalidad y las atenciones de Francois Hollande, Enrique Peña Nieto pasó el domingo jugando golf en Ixtapán de la Sal, donde tiene una de sus múltiples mansiones, al mismo tiempo que Chiapas vivía una jornada electoral espeluznante.

Además del acarreo de votantes miserables –en uno de los estados más hambrientos del país– a bordo de toda clase de vehículos alquilados por el gobierno Verde Ecologista de Manuel Velasco y la estructura local del PRI, pandilleros de ambos partidos robaron urnas, quemaron casillas, incendieron oficinas municipales, atacaron a machetazos a una mujer, y protagonizaron zafarranchos por doquier, a ciencia y paciencia de las “autoridades”, según las cuales hubo 121 “incidentes menores” y todo transcurrió con normalidad.

De acuerdo con  reportes del cómputo que se tenían hasta ayer domingo a media noche, Morena habría ganado los municipios de San Cristóbal de Las Casas, Tapachula, Chicoasén e Ixtapa, entre otros.

 Chiapas se divide en 122 municipios constitucionales –aparte de los 40 y tantos “autónomos” del EZLN–, y según pronósticos recientes, el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador tendría posibilidades de ganar en 35.

Los datos más relevantes del fin de semana hablan de un país en caos, donde la falta de profesionalismo de las fuerzas armadas sigue sembrando la muerte, el vacío jurídico creado por el Instituto Nacional Electoral en junio se tradujo en violencia desenfrenada en Chiapas, la complicidad evidente del gabinete de Peña Nieto con el Chapo Guzmán es incontestable y la débil economía continúa hundiéndose ante la impotencia del gabinete económico que dirige Pedro Aspe a través de Luis Videgaray.

Pero en materia de privatización de campos petroleros, los únicos dos bloques de exploración adjudicados hasta ahora a inversionistas privados, fueron obtenidos por un consorcio de empresas relacionadas con Carlos Salinas de Gortari. Así comienza la penúltima semana de julio, con mucho suspenso frente al posible desenlace de la telenovela de Enrique y Angélica –¿están pensando realmente en divorciarse? ¿la Gaviota se convertirá en amante de Hollande?– el avance de la selección Verde Ecologista de Televisa a semifinales de la Copa de Oro y una incertidumbre absoluta sobre el futuro inmediato del país.

No en vano se multiplican, en todos lados, las voces que piden un referéndum ciudadano para que la gente decida si Peña Nieto se queda, o renuncia y se anulan todas las disposiciones jurídicas previstas para su relevo, y se convoca a nuevas elecciones presidenciales.

Ana Listas, opinadora estrella del portal Sin Embargo, desestima que la iniciativa pueda prosperar, pero no descarta que empiece a germinar en el imaginario colectivo.