El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena convocaron a la población a movilizarse los próximos 20, 21 y 22 de febrero para exigir justicia por los defensores de la tierra desaparecidos y asesinados.

En un comunicado dado a conocer este miércoles, el EZLN señaló que las jornadas en defensa del territorio y la madre tierra llevarán el título “Samir somos todas y todos”, en honor al activista morelense Samir Flores Soberanes, opositor a la Planta Termoeléctrica y el Gasoducto de Huexca y que fue asesinado.

Samir Flores, locutor de una radio comunitaria, líder social, defensor del medioambiente y opositor al proyecto, fue asesinado en febrero del 2019 afuera de su casa y se le considera un símbolo de la oposición al funcionamiento de la termoeléctrica.

“Los malos gobiernos y las grandes empresas capitalistas, con nombre y apellido cada uno de ellos, pretenden invisibilizar nuestras luchas en defensa del territorio y la madre tierra, normalizando incluso el asesinato de nuestros hermanos que los defienden”, señala el comunicado.

“(Estas iniciativas) que pretenden reordenar los territorios, las poblaciones y las fronteras de norte y Centroamérica en una lógica de despojo y explotación capitalista, vuelven urgente la defensa de la vida humana, de los territorios de nuestros pueblos y de la tierra en una perspectiva claramente anticapitalista y antipatriarcal”, detalla. 

El EZLN también se opone a los megaproyectos del Gobierno de López Obrador como la construcción del Tren Maya, que se está edificando en los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas.

Rechaza además el llamado Corredor Transístmico, proyecto que unirá los océanos Pacífico (Salina Cruz) y Atlántico (Coatzacoalocos).

Estos proyectos “pretenden reordenar los territorios, las poblaciones y las fronteras de norte y centroamérica en una lógica de despojo y explotación capitalista”, señaló el EZLN en su convocatoria a las jornadas de protestas.

El EZLN hizo presencia pública el 1 de enero de 1994 al tomar por las armas varios poblados del estado suroriental de Chiapas en un conflicto que se alargó 10 días hasta que el Gobierno mexicano declaró un alto al fuego unilateral.

Foto: Cuartoscuro.

El Gobierno y el EZLN sostuvieron un diálogo en la Catedral de San Cristóbal de las Casas (Chiapas) y pusieron en marcha un proceso de paz que concluyó con los acuerdos de San Andrés en 1996, cuyo incumplimiento llevó a la ruptura del diálogo.

El EZLN ha mantenido su presencia en varias zonas del estado de Chiapas y ha rechazado contactos de diálogo con los Gobiernos de los presidentes Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) y ahora con López Obrador.

A pesar de que AMLO a lo largo de su vida ha mostrado respeto hacia EZLN, éste jamás lo apoyó en sus intenciones de ganar la presidencia del país.