En una denuncia interpuesta ante la Fiscalía General de la República (FGR), el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya aseguró haber entregado dos paquetes de sobornos por un total de 164 millones de pesos a exlegisladores federales para que aprobaran la Reforma Energética de 2013.

La denuncia fue presentada el 11 de agosto pasado y en ella acusa al expresidente Enrique Peña Nieto y a Luis Videgaray, ex titular de la Secretaría de Hacienda, de haberle ordenado repartir ese dinero a siete exlegisladores del PAN y del PRI, así como a Luis Vega Aguilar, exsecretario de Finanzas del PRI.

Primer paquete de sobornos

El exfuncionario explicó que un primer paquete de sobornos, por 80 millones de pesos, fue entregado en siete momentos, entre diciembre de 2013 y abril de 2014 a estas personas:

  • Ricardo Anaya Cortés, quien era diputado federal por el Partido Acción Nacional (PAN) y luego candidato a la presidencia por ese mismo partido.
  • Miguel Barbosa Huerta, exsenador, entonces por el Partido de la Revolución Demócrata (PRD) y hoy Gobernador de Puebla por Morena.
  • Ernesto Cordero, exsenador del PAN.
  • Francisco Domínguez, exsenador del PAN y actualmente Gobernador de Querétaro.
  • Jorge Luis Lavalle, exsenador del PAN.
  • David Penchyna, exsenador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
  • Salvador Vega Casillas, exsenador del PAN

Supuestamente, los tres primeros pagos habrían sido hechos el 11 de diciembre de 2013; el primero, por 10 millones de pesos, fue entregado en Torre Ares; el segundo por 900 mil pesos y el tercero por 13 millones de pesos, entregados en una oficina alterna de Pemex en Lomas de Chapultepec.

Los otros cuatro sobornos habrían sido entregados a principios de 2014, de la siguiente manera:

  • 9 de enero, por 12 millones 800 mil pesos
  • 14 de febrero, por 12 millones 800 mil pesos
  • 7 de marzo, por 6 millones 400 mil pesos
  • 2 de abril, por 12 millones 800 mil pesos

Dichas entregas habrían ocurrido en Montes Urales 425, en Lomas de Chapultepec.

La denuncia de Lozoya también establece que Peña Nieto y Videgaray determinaron como enlace a David Penchyna, entonces presidente de la Comisión de Energía del Senado, quien, a decir de las declaraciones, solía llegar acompañado de los exsenadores Francisco Domínguez, Jorge Luis Lavalle y Salvador Vega.

Jorge Luis Lavalle

Sobre la entrega a Anaya Cortés, Lozoya aseguró haberle entregado 6.8 millones de pesos, y a David Penchyna 6 millones de pesos, en septiembre de 2014.

Segundo paquete de sobornos

También en la declaración de Lozoya se hace mención de un segundo paquete de sobornos por 84 millones de pesos, supuestamente entregados también en 2014.

De la misma manera, Lozoya Austin afirmó que ese dinero fue distribuido por órdenes de Peña y Videgaray, cuando a Odebrecht se le confirmó la continuidad con respecto al contrato de Etileno XXI.

La entrega de los sobornos se habría hecho mediante Luis Alberto Meneses Weyll, ex director de Odebrecht en México, en las oficinas de Montes Urales, a las que los legisladores mandaban por él.

Luis Alberto Meneses Weyll

Los pagos se habrían distribuido así, según la denuncia:

  • Luis Vega Aguilar, ex secretario de Finanzas del PRI 32 millones de pesos
  • Ernesto Cordero, Francisco Domínguez, Jorge Luis Lavalle, Salvador Vega y Ricardo Anaya el resto del dinero.

Lozoya agregó que tiene acuses de recibo y videos que comprueban dichas entregas.

Se deslindan

Tras la revelación de las acusaciones hechas por Lozoya, Domínguez, Barbosa y Cordero ya se pronunciaron en contra de haber recibido cualquier tipo de soborno.

Francisco Domínguez, actual Gobernador de Querétaro, dijo este miércoles durante la conferencia de prensa matutina en la que participó con AMLO que se trataba de calumnias e infamias.

Aseguró que desde 2008, como diputado federal, apoyó la Reforma Energética, en aquél momento propuesta por el PAN, por lo que “no había necesidad de darme dinero para obtener un voto que ya se tenía por convicción”.

Por su parte, el Gobernador de Puebla, Miguel Barbosa aseguró que no tuvo ningún diálogo, ni por teléfono ni personal, ni solicitó dinero a Lozoya.

“Yo estoy limpio, actúo con honestidad y buena fe”, manifestó, agregando que presentaría una denuncia en contra de Lozoya por el daño moral en su contra.

Finalmente Ernesto Cordero publicó en su cuenta de Twitter que jamás formó parte de una negociación que implicara recibir dinero a cambio de su voto en el Senado de la República.