Al más puro estilo del priísmo rancio, el presidente Enrique Peña Nieto visitó este miércoles la Ciudad de Guadalajara para develar una placa conmemorativa que recuerda el “Inicio de pruebas totales de la Línea Tres del Tren Ligero”.

Sí, así como se lee, el mandatario no se aguantó las ganas de grabar su nombre para la posteridad en una lámina de acero, aunque la obra del Tren Ligero (todavía no inaugurada) presenta fallas y el costo de su construcción aumentó descomunalmente.

En una ceremonia atípica, Peña Nieto reunió a prácticamente todos los miembros de su gabinete legal y ampliado en los talleres de la línea tres que se encuentran en el municipio de Tonalá para rendir un balance de lo que han sido sus seis años de gobierno. Previamente había estado en la estación del tren que se encuentra en Ávila Camacho y Circunvalación, en compañía del gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, para develar la insólita placa que contiene inscrito el nombre de ambos mandatarios. 

Peña Nieto en los talleres de Tonalá, reprocha señalamientos por obra inconclusa de línea tres. Foto: Especial.

Los talleres de Tonalá se llenaron de gente acarreada, elementos de corporaciones policíacas, enfermeras, diputados, y hasta el presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, Ricardo Suro Esteves.

“Usted abrazó este proyecto y se comprometió con los jaliscienses y hoy tenemos claro en Jalisco que cumplió”, le dijo Aristóteles Sandoval a Peña Nieto.

Apenas el lunes pasado, el gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, destapó una irregularidad en la construcción de la obra, que implicará la sustitución de las placas de neopreno que se tendieron en la red ferroviaria para amortiguar el peso de los vagones.

Incluso, Alfaro Ramírez formuló cinco preguntas a Peña Nieto, entre ellas, si estaba enterado de ese error, cuánto costaría repararlo, si no hay otras fallas y si no se pondría en riesgo a los usuarios.

Peña Nieto, Aristóteles Sandoval y Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT en recorrido de supervisión. Foto: Presidencia.

Este miércoles, Peña Nieto respondió a los cuestionamientos, aunque sin mencionar el nombre del gobernador electo. Para empezar, dijo que las fallas son “normales” y reprochó que en lugar de “corregirlas” se las hayan señalado.

“Lo importante no es señalar la falla sino corregirla”, dijo.

“Y hoy que este tren entra en la etapa de prueba precisamente las pruebas son para detectar cualquier falla que hubiese y que las empresas constructoras cuyos representantes hoy aquí se encuentran y agradezco su presencia”.

Incluso comparó la construcción de la tercera línea del tren, con la edificación de una casa particular.

“Quienes de ustedes cuando han tenido su casa propia, la han construido, no tendrán que hacer alguna modificación, algún arreglo, una vez que empiezan habitarla. Lo mismo ocurre con las obras públicas”, replicó.

Peña Nieto aseguró que cumplió con el 97 por ciento de los compromisos que adquirió en su momento ante un notario público.

Peña Nieto en recorrido de supervisión de la línea tres del tren ligero de Guadalajara. Foto: Especial.

En 2014, el costo de la línea 3 del Tren ligero, se calculó en 17 mil 692 millones de pesos. Ahora, según el proyecto de inversión de la Secretaría de Hacienda, sería de 29 mil 288 millones 61 mil 927 pesos.

La línea tres del tren ligero de Guadalajara forma parte de una serie de trenes urbanos que fueron suspendidos o cancelados por recortes al gasto público y sospechas de corrupción, como ocurrió en el caso del tren México-Querétaro, concesionado al contratista Juan Armando Hinojosa de Grupo Higa, quien construyó la Casa Blanca en la que habita Angélica Rivera, esposa del mandatario. Hinojosa había sido uno de los ganadores de la licitación junto con el consorcio China Railway Construction.