Jesús Zambada, conocido como “El Rey” y hermano de Ismael “El Mayo” Zambada, podría revelar la próxima semana que el Cártel de Sinaloa hizo pagos directos al presidente de México, Enrique Peña Nieto, de acuerdo con Alan Feuer, el periodista del New York Times que cubre el juicio contra Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, el narcotraficante más buscado en la última década.

“Grandes noticias sobre ‘El Chapo’”, escribió Feuer en su cuenta de Twitter. “La semana que viene, se espera que Jesús Zambada testifique que pagó 6 millones en sobornos ‘al ahora actual presidente de México’ en un restaurante”, escribió en su cuenta de Twitter.

“La revelación fue hecha en una conferencia colateral este miércoles. Está saliendo ahora en la transcripción de la corte”, puntualizó.

El 13 de noviembre pasado, Jeffrey Lichtman, quien es el abogado de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, aseguró al jurado en Estados Unidos que Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa recibieron sobornos millonarios por parte del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con su declaración, Ismael “El Mayo” Zambada, es “el verdadero narcotraficante”, y quien entregó al Chapo a las autoridades.

“Son absolutamente falsas y temerarias las afirmaciones que se dice realizó el abogado de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Ni él, ni el cártel de Sinaloa ni ningún otro realizó pagos a mi persona”, aseguró Felipe Calderón, después de que se diera a conocer la información.

“El gobierno de EPN persiguió, capturó y extraditó al criminal Joaquín Guzmán Loera. Las afirmaciones atribuidas a su abogado son completamente falsas y difamatorias”, respondió después la vocería de la Presidencia de la República.

En diciembre del 2006, Calderón Hinojosa declaró una guerra contra los cárteles de las drogas, cuyas consecuencias se siguen viviendo en México. Se calcula que cerca de 200 mil personas han muerto a causa de la estrategia fallida de su gobierno, y unos 40 mil se encuentran desaparecidos. Además, hay un número incalculable de desplazados por la violencia.

Jesús Zambada Garcia, ‘el Rey’, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa. Foto: Reuters.

De acuerdo con una nota del diario El País, ‘El Rey’ operaba en Ciudad de México, donde contaba con 40 empleados hasta que fue detenido junto a otros 14 narcotraficantes por las autoridades mexicanas en octubre de 2008. En la capital mexicana supervisaba los almacenes que recibían la droga proveniente de Colombia y que, tras ser clasificada, era transportada a Estados Unidos.

Las bodegas, según ha explicado el capo, recibían cargamentos de El Chapo y El Mayo en envíos de hasta siete toneladas. “Llegan entre cuatro y cinco al año”, precisó en a la corte norteamericana en el tercer día del juicio que se persigue contra El Chapo. “Eso les generó miles de millones en beneficios”, dijo.

Además, controlaba el aeropuerto en Ciudad de México y se encargaba de la “seguridad gubernamental”, para proteger los movimientos de la droga. Entre sus obligaciones estaba la de corromper altos mandos en nombre de los líderes del cártel.

“Eran personas de confianza”, dijo. “Amigos que haces durante los años y que te introducen a nuevos funcionarios para que trabajen con nosotros”. Zambada citó en concreto el pago que realizó a un mando militar a quien identificó como el “general Toledano”, que estaba a cargo del Estado de Guerrero, una región del Pacífico mexicano en el que se siembra marihuana y amapola. Era una plaza en la que Zambada García deseaba operar, para así poder facilitar las importaciones de cocaína desde Colombia. “Hable de ello con Guzmán y este me dijo que [el general Toledano] era su amigo”, comentó El Rey durante su testimonio.

“Me dijo que fuera a verle, que le saludara, y le diera 100.000 dólares en efectivo como regalo y le dijera que iba a trabajar en su Estado”, detalló. A partir de allí amplió el abanico de la trama de sobornos para explicar que pagó también a un comandante de la oficina del Procurador General de la República, al que llamaban Yanqui. También corrompió a oficiales de la policía federal de caminos, de la Policía judicial del Distrito Federal e incluso policía de la Interpol.

El Rey Zambada en prisión. Foto: Especial.

El Rey Zambada dijo que sólo en la Ciudad de México pagaba unos 300.000 dólares mensuales en sobornos a oficiales. “Yo era el que les daba el dinero negro en nombre de los líderes”, afirmó. Esas coimas, explicó, eran esenciales para que se pudiera dar seguridad a la plaza que controlaban “porque las autoridades trabajan solo para un cártel”. Lo combinaban, además, con los sicarios, los grupos armados de la organización criminal, que se encargaban de eliminar cualquier amenaza.

 Los sobornos, según El Rey, permitían también desviar o paralizar cualquier investigación en marcha por las autoridades de asesinatos a rivales. “Se entraba en contacto con el mando para entender la línea de investigación y se le pedía directamente al comandante que actuara”, señaló Zambada este jueves.

“El dinero en efectivo servía para hacerla descarrilar”. Los sicarios respondían a las órdenes tanto de El Chapo como de El Mayo, aunque eran ellos quienes decidían “a quién eliminar”.

Jesús Zambada contó que Joaquín Guzmán estuvo al frente de guerras sangrientas entre grupos rivales. El Chapo, explicó, controlaba junto a El Mayo la zona conocida como el Triángulo de Dorado, una zona formada por territorios en tres Estados: Sinaloa, Durango y Chihuahua. Allí se produce goma de opio para la heroína y marihuana. “Oro es dinero”, comentó Zambada García ante el jurado.

“Estas drogas generan mucho dinero”. Pero el poder de los dos capos abarcaba todo el país, a través de los sublíderes que la organización tiene en cada uno de los 32 Estados del país.