Ayer, la Secretaría de Economía emitió un comunicado donde anunció que se prohibía la comercialización de varios quesos y yogurts.

La explicación es simple: esos productos “no cumplen con lo establecido en las Normas Oficiales Mexicanas, por lo que su comercialización se ha llevado a cabo en perjuicio y con información que puede inducir al engaño de los consumidores”.

Las infracciones que cometieron las empresas que comercializan “queso” son:

Utilizar la leyenda “100% leche”, sin serlo.

-Adicionar grasa vegetal para sustituir la leche que deberían contener en su elaboración.

-Proporcionar un menor gramaje que el declarado en la etiqueta como “Contenido Neto”.

-No informar en la superficie principal de exhibición el porcentaje de uso de caseinatos para la elaboración de queso.

En cuanto a los “yogurt natural”:

-Adicionar azúcares.

No cumplir con el contenido mínimo de leche.

Las marcas a las cuales se les castigó son: Fud, Nochebuena, Premier plus cuadritos, Zwan, Caperucita, Burr, Precissimo, Frankly, Selecto brand, Galbani, Lala, El parral, Portales, Walter, Sargento, Cremería Covadonga, Aurrera, Philadelphia, Danone bene gastro y Danone natural.

Esta acción es muy importante, y especialmente significativa.

Los consumidores de productos alimentarios, durante años, hemos sido engañados. Nos venden productos que anuncian como que son una cosa, pero en realidad son otra. Nos muestran productos “light” que no lo son. Hacen lo que les da la gana, y hasta ahora no se les había castigado. Gozaban de total impunidad.

En esta nueva etapa, donde hay etiquetados claros, se apuesta a que los consumidores tengan garantizado una cuestión tan básica como el no ser engañados.

Por eso esta acción de la Secretaría de Economía es una buena señal. Se prohíbe por ahora su venta, y tendrán o que cambiar la fórmula de producción o establecer un empaque que diga la verdad.

La multa, nadie se las quita.

Y esto es parte de las acciones que se están haciendo para evitar las epidemias existentes ya en el país: la obesidad, la diabetes, la hipertensión, etcétera.

Y es parte de la reacción a la tragedia que vivimos con la pandemia del coronavirus, donde esas epidemias, en conjunto con el virus Sars-Cov-2, causó alta mortalidad.

Y sí, esas empresas que hoy son castigadas, son las mismas que invirtieron millones y millones y millones de pesos para que Andrés Manuel López Obrador no llegar a la presidencia.