La campaña de Enrique Peña Nieto rumbo a la Presidencia de México en el 2012, habría sido financiada con alrededor de 2 mil millones de los fondos de Petróleos Mexicanos  (Pemex), esto lo reveló José Carlos Pacheco Ledesma, un exfuncionario de la paraestatal, en una conversación grabada de forma clandestina. 

De acuerdo con el testimonio, quien se encargó de operar el desvío a la campaña fue Carlos Morales Gil. Según la grabación de la conversación que fue reproducida en El Universal, Univisión y W Radio, Pacheco explicó el esquema de sobornos y triangulaciones de los fondos de Pemex.

Emilio Lozoya Austin, —quien actualmente está prófugo de la justicia— era el director general de la paraestatal, y el coordinador de éste, Froylán Gracia Galicia, cobraba entre 50 mil y 100 mil dólares para conseguir citas con su jefe inmediato.

Pacheco afirmó que Pedro Joaquín Coldwell, el exsecretario de Energía de Peña Nieto, también recibió “su parte” de los sobornos, y planteó que altos exfuncionarios de Pemex llegaron a cobrar hasta 5 millones de dólares a cambio de otorgar un contrato, mientras que los funcionarios de menor nivel se llevaban montos menores, ya que había “que permear también”.

“Algunos (contratos) fueron cerrados desde Emilio Lozoya antes de que llegara este director; el de Seadrill lo cerró Lozoya”, dijo Pacheco.

Enrique Peña Nieto y el ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin

Otros integrantes del círculo de Lozoya en Pemex que se habrían beneficiado con este esquema de sobornos son Mario Beauregard Álvarez –quien fuera director corporativo de Finanzas–, Gustavo Escobar Carré y Arturo Henríquez Autrey.

También señaló que gracias a los desvíos multimillonarios para financiar la campaña de Peña Nieto, Morales conservó su empleo en la dirección general de PEP durante los primeros dos años del gobierno del priista.

De acuerdo con una investigación de Miguel Castillo Chavez y Arelí Quintero, los responsables de obtener las grabaciones de las conversaciones fueron los dos ex agentes de la agencia de inteligencia de Israel, quienes se hicieron pasar por representantes de un empresario árabe interesado en adquirir una compañía mexicana.

Estos audios fueron grabados entre septiembre y noviembre de 2017 durante reuniones que sostuvieron los dos agentes de la empresa de inteligencia Black Code con altos funcionarios de Pemex, entre ellos José Carlos Pacheco Ledesma, ex coordinador ejecutivo de Pemex Perforación y Servicios; Luis Sergio Guaso Montoya, ex subdirector de Pemex Exploración y Producción. Fue el primero quien detalló la red de corrupción al interior de la petrolera.

Según se desprende de los reportes que han hecho los ex agentes, Pacheco pensó que estaba tratando con los intermediarios de un inversionista de Emiratos Árabes Unidos supuestamente interesado en comprar la empresa de plataformas petroleras Oro Negro, fundada por Gonzalo Gil White, quien es hijo de Francisco Gil Díaz –exsecretario de Hacienda–, y se encuentra actualmente prófugo de la justicia.

Sede de Black Cube en Tel Aviv. Foto: El Mundo.

Sin embargo, se trataba en realidad de dos empleados de una empresa israelí llamada Black Cube, contratada por la misma Oro Negro, quienes lo estaban grabando. El material  consta de alrededor de 26 horas de conversaciones, las cuales forman parte de un juicio de arbitraje que 40 inversionistas estadunidenses interpusieron contra el gobierno de México en un tribunal con sede en Canadá.

El caso Oro Negro forma parte de la investigación sobre presuntas irregularidades cometidas en Pemex desde enero de 2012, que el gobierno de Estados Unidos lanzó en mayo pasado. Entre ellas destacan las compraventas irregulares de las plantas de fertilizantes Agronitrogenados y Grupo Fertinal, así como los presuntos pagos de sobornos realizados por la empresa brasileña Odebrecht a Emilio Lozoya.

En entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola en su programa radiofónico de W Radio, Javier Coello Trejo, el abogado de Lozoya, afirmó que su cliente –quien sigue prófugo de la justicia– “no tiene nada que ver en esto”; aseveró que las grabaciones son “ilegales” en México, que Pacheco “ni formaba parte del equipo de Emilio Lozoya” y que “tenía un cargo mucho menor en PEP, donde era director Carlos Morales”.

Emilio Lozoya, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray. Foto: Especial

Coello volvió a cuestionar la responsabilidad de Peña Nieto y de Luis Videgaray Caso, exsecretario de Hacienda. “¿Quién era presidente en México? Todos están calladitos ahora, y él que calla otorga”, dijo.

Según las grabaciones dadas a conocer por varios medios hoy –después que el Wall Street Journal revelara el caso, el viernes pasado–, el propio Pacheco aseguró que algunos exfuncionarios “se arriesgan a tomar en efectivo, y otros que a través de diferentes empresas lo van permeando”.

“O sea, muchas de las ocasiones lo que sucede es que te dicen, bueno, pues en este contrato a lo mejor va el 15 por ciento, el 10 por ciento, el dos por ciento… dependiendo de los montos, ¿no? Y entonces lo que existe por otro lado son empresas de consultoría o empresas que prestan servicios a la otra compañía y ahí te van facturando”, dijo.

Pacheco añadió lo siguiente:  “en teoría (los sobornos) se presentan como ‘bonos de éxito’, porque nadie quiere correr el riesgo de que montos empiecen a aparecer como si fueran, digamos, un porcentaje respecto a un contrato”.