Hace unos meses Diego Fernández de Cevallos criticó al Presidente Andrés Manuel López Obrador, llamándolo “rufián con poder” y “vil porro”.

“No puede dejar de ser AMLO un porro, un provocador (…) mientras siga agrediéndonos a todos, el presidente López Obrador, es un rufián con poder”, declaró.

Fernández de Cevallos habló de usar el poder, algo que él mismo conoce bien pues no puede negar los privilegios de los que ha gozado y que le han llevado a acumular una fortuna multimillonaria.

Diego Fernández de Cevallos. Foto: Especial

Litigios aún contra los intereses del Estado

La revista Proceso publicó en mayo de 2010, que Fernández de Cevallos operó entre el panismo a favor de Carlos Salinas de Gortari para que fueran aprobados asuntos como la reprivatización bancaria, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, y las reformas constitucionales en materia eclesiástica.

Además, a Ernesto Zedillo le ayudó para que el PAN avalara el rescate bancario y, por si fuera poco, aprovechó varias veces su poder y las influencias que le daban su condición de diputado y senador para salir victorioso en procesos judiciales en los que defendió a grandes consorcios y a adineradas familias.

Un ejemplo de esto último es, según Proceso, el caso de la empresa Jugos del Valle, que en 1996 solicitó una generosa devolución de impuestos y ninguno de los bufetes de abogados que la empresa contrató lograba resolver nada.

Diego Fernández de Cevallos con Carlos Salinas de Gortari y Carlos Romero Deschamps. Foto: Especial

No obstante, cuando Fernández tomó el caso sólo hicieron falta tan sólo dos meses tras el inicio de la administración de Vicente Fox, para que el caso lograra el triunfo.

Desde 1999, recuerda el medio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación  había determinado que el Artículo 2-A de la Ley del IVA era inconstitucional, pues hacía distinciones y discriminaciones entre alimentos semejantes. 

Sin embargo, a pocos meses de que el despacho de Fernández tomara el caso, Jugos del Valle recuperó cerca de mil 800 millones de pesos. Por una devolución de IVA supuestamente mal retenido por Hacienda recibió mil 500 millones y, por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), recibió 260 millones más.

Según abogados consultados, por este litigio Fernández de Cevallos pudo haberse llevado entre 30 y 50 por ciento de lo reintegrado por Hacienda, en varias entregas, pero a precios actualizados y con intereses sobre lo reclamado desde 1996.

Casi dos años después, Diego Fernández de Cevallos tomó el caso de los herederos de Gabriel Ramos Millán, quienes exigían a la Secretaría de la Reforma Agraria una indemnización por un predio de 33 hectáreas en Santa Úrsula Coapa, que les fue expropiado en 1984.

Así, el despacho del panista logró que los Ramos Millán recibieran cerca de mil 214 millones de pesos -y él su jugoso porcentaje de comisión-, una cantidad que era muy superior, incluso al propio presupuesto de la SRA.

Esta defensa legal le implicó a Fernández de Cevallos enfrentarse con su propio partido, especialmente a los senadores panistas, aunque el resto de los partidos representados en el Congreso también se pronunciaron en contra.

Fue tanta la furia que generó Fernández de Cevallos al gobierno con esta victoria que senadores de su partido, encabezados por Luisa María Calderón Hinojosa -hermana del hoy ex Presidente, Felipe Calderón-, presentaron en agosto de 2003 una iniciativa en el Congreso para prohibir a diputados y senadores fungir simultáneamente como abogados litigantes activos.

La reforma decía que ni diputados ni senadores podrían desempeñarse “como abogados, apoderados, representantes o asesores de particulares en negocios o asuntos judiciales, por sí o por interpósita persona”.

Se indicaba que si algún legislador estaba interesado en litigar podría hacerlo, siempre y cuando solicitara licencia al Congreso, pues debería dejar sus funciones legislativas mientras durara su nueva ocupación.

Sin embargo, Fernández de Cevallos logró imponerse y la iniciativa fue enviada a la congeladora, argumentando que a nadie se le puede prohibir el derecho constitucional de desempeñar sus actividades profesionales.

Diego Fernández de Cevallos. Foto: Especial

Abogado del diablo

Varias veces, Fernández de Cevallos ha sido señalado como “empleado de la mafia” y abogado del narcotráfico.

En 2004, el entonces subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, Martí Batres, denunció al panista como un empleado de algunos miembros de la mafia, como Juan Collado -asesor de Mario Villanueva-, o Eduardo Fernández, Raúl Salinas o Mario Ruiz Massieu.

“Tampoco voy a hablar de lo de Punta Diamante o la quema de los paquetes electorales de 1988 para facilitar el fraude a (Carlos) Salinas… Me refiero, sobre todo, a que Diego Fernández de Cevallos es, y eso es lo más grave, un personaje incrustado ya en la mafia del narcotráfico. Él recibió 4 millones de pesos del cártel de Juárez y tengo el expediente completito”, dijo Batres en esa ocasión.

Después se dio a conocer que además Cevallos era el defensor de Jorge Bastida Gallardo, un empresario de la construcción identificado como consuegro del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes.

Bastida fue acusado comprar un paquete de acciones del Banco Anáhuac que, después se indicó, consistió en una inversión del Cártel de Juárez para lavar dinero del narcotráfico, lo que implicó tanto a políticos como empresarios.

En ese caso fueron señalados también algunos familiares de Miguel de la Madrid -su hermana, su hijo y su sobrino-, así como Rodolfo Zedillo -hermano del expresidente Ernesto Zedillo-

Además, Fernández de Cevallos estaba involucrado en dichas indagatorias, pues se le acusaba de haber recibido de Bastida Gallardo un par de cheques por un millón 995 mil pesos y 2 millones de pesos, respectivamente, como pago de sus servicios.

Al respecto, el panista no negó haber recibido dicho monto, pero sí especificó que a él le habían solicitado “una intervención en favor de un grupo financiero, no de una persona física”, y dijo desconocer si existía o no una relación entre su cliente, Bastida Gallardo, y otra persona relacionada con actividades ilícitas.

Luego, en julio de 1997, Fernández de Cevallos y el ex secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, aparecieron como representantes legales de dos empresas: la Clínica Santa Mónica y la Funeraria García López, fue donde murió y fue velado el narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, respectivamente.

También se le ha vinculado a defender casos tan polémicos como el de Rogelio Montemayor, implicado en el Pemexgate; los exbanqueros Carlos Cabal Peniche y Jorge Lankenau o empresarios acusados de enormes fraudes, como Ángel Isidoro Rodríguez “El Divino”, Gerardo de Prevoisin y Juan Gutiérrez Cortina, por mencionar a algunos.

Diego Fernández de Cevallos y Felipe Calderón. Foto: Especial

Su relación con Felipe Calderón

Se ha dicho que Cevallos acudió en varias ocasiones al rescate de Calderón a cambio de acrecentar su influencia y poder de cabildeo.

Un ejemplo de esto fue cuando, en julio de 2006, Cevallos interrumpió sus vacaciones en París, para asistir ate la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) con el fin de evitar que los magistrados ordenaran la apertura de los 20 mil paquetes electorales que reclamaba el entonces candidato, Andrés Manuel López Obrador.

Luego, una vez que Calderón se instaló en la Presidencia, sucedió que la bancada del PAN en el senado “congeló” la ley promovida por Luisa Calderón Hinojosa.

Posteriormente, a finales de 2008, Cevallos fue una pieza clave en la designación de su socio, Fernando Gómez Mont, como secretario de Gobernación en la administración calderonista, luego de la muerte de Juan Camilo Mouriño.

Diego Fernández de Cevallos. Foto: Especial

Fernández de Cevallos y su millonario adeudo de predial en Querétaro

El último gran escándalo protagonizado por el político panista Diego Fernández de Cevallos  fue revelado esta semana: debe más de 900 millones de pesos, con todo y multas y recargos que no ha pagado desde 1993, de un predio en el municipio de Colón, en el estado de Querétaro.

De acuerdo con el alcalde de Colón, Alejandro Ochoa Valencia, el “Jefe Diego” no ha pagado ni un solo peso de impuestos de su rancho El Estanco, el cual tiene 211 claves catastrales con un pasivo al corte de junio de 2019 por 946 millones 890 mil 993.19 pesos, con la suma de multas y recargos de 26 años sin pagar ni un solo peso.

Por ese motivo, el alcalde señaló que contemplan una estrategia mediante un despacho particular para cobrar la cartera vencida del municipio, entre la cual figura el adeudo de Fernández de Cevallos. Y de no pagar, el gobierno municipal está dispuesto a embargar las propiedades.

“Vamos a tener una estrategia de recuperación de predial, ya con un despacho, en donde todos los morosos, inclusive el Rancho El Estanco de Diego Fernández de Cevallos, que debe más de 320 millones de pesos de predial —únicamente de impuestos, sin incluir multas ni recargos— . Estamos en procedimientos de embargo, el municipio debe recuperar una cartera cerca de 600 millones de pesos entre los fraccionamientos El Estanco, La Ponderosa y La Esperanza” indicó el munícipe.

El alcalde dio también detalles de la propiedad de Fernández de Cevallos. Dijo que la superficie tiene un espacio en el cual ya existe un fraccionamiento que no ha sido vendido porque seguramente están especulando con el costo de la tierra.

“Notificamos, nunca ha pagado, desde que era propiedad de Mario Moreno Cantinflas (…) tiene claves catastrales, se les dio una alternativa, le pedimos que cambiara el uso de suelo a agrícola, cómo que quieren especular con el costo y eso no lo vamos a permitir” expuso el edil.