Pascal Beltrán del Río es el director editorial del diario el Excélsior. Pero más que por eso y por su paso como reportero por la revista Proceso, en se le conoce porque en redes sociales es un crítico de todo lo que haga Andrés Manuel López Obrador y de todo lo que digan quienes simpatizan con el actual mandatario.

En no pocas ocasiones se ha visto envuelto en guerra sucia contra quienes son seguidores de Andrés Manuel. E incluso lo ha hecho vía mentiras: como cuando dijo que una académica de El Colegio de México y reconocida lingüista, Violeta Vázquez-Rojas, era un “bot”.

Ayer, el tema central fue el Capitolio de los Estados Unidos. Pascal estuvo activo en su cuenta de Twitter en dicha coyuntura, y entre varios mensajes que redactó, se descubrió que uno era un vil plagio.

Sí, el director editorial de un periódico nacional tradujo un tuit y lo puso en su cuenta como si fuera suyo. No citó. No hizo mención de que no era su texto. Simplemente lo puso, como si fuera de su autoría. Vil plagio, pues.

El tuit original fue de Jordan Fischer, y fue redactado a las 15:29, horario de la Ciudad de México.Pascal lo tradujo, le quitó la palabra Trump, y lo puso como suyo (incluso con la misma imagen) a las15:51.

La cuestión es que ese tuit en inglés se hizo viral, y hubo un usuario de Twitter que encontró el plagio de Pascal de forma casi inmediata. Fue Edgar Monroy, quien a las 16:01 (diez minutos después de que Pascal puso su tuit) le dijo que sería bueno que citara las ideas, y le recordó que lo que había hecho era un plagio.

Al verse descubierto en el plagio, Pascal cínicamente agregó un tuit al tuit que había plagiado y le puso la palabra “Fuente”, acompañado del tuit original. Esto lo hizo hasta el 16:09, es decir, hasta después de haber sido exhibido como un plagiador y mucho después de haber plagiado el tuit.

Lo que impresiona es que este personaje que tan fácilmente hizo un plagio y quiso engañar a sus lectores, se considera él mismo como un periodista con ética. Tanto en el periodismo como en la academia y como en todas las profesiones, el plagio es una cuestión muy ruin, indigna.