Ayer, luego de más de cuatro horas de audiencia en el Reclusorio Norte, a Javier Duarte se le dictó una sentencia de nueve años en prisión y se le impuso una multa por 58,890 pesos debido a que se declaró culpable de asociación delictuosa y lavado de dinero.

Además se le decomisaron 41 propiedades que, en conjunto, suman varios cientos millones de pesos.

Al ex gobernador de Veracruz se le acusaba de ser líder de una red criminal mediante la cual fueron desviados, al menos, mil 670 millones de pesos del erario del estado que gobernaba, pero ¿cuánto fue realmente lo que desapareció durante su administración?

FOTO: JOSƒ CANDELARIO/CUARTOSCURO.COM

La versión de la PGR es que se investigaba a Duarte por 233 millones de pesos de recursos públicos desviados a través de empresas fantasma. Según la Procuraduría, los recursos habían sido desviados de al menos cuatro secretarías estatales: Salud, Educación, Seguridad Pública y Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca.

Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) calculó desde el año pasado que, según las 64 denuncias presentadas ante la Procuraduría General de la República (PGR) por el supuesto desvío de recursos públicos federales, la cifra superaba los 60 mil millones de pesos.

Como la ASF sólo está facultada para revisar el destino del dinero público del ámbito federal, en la cifra que presenta no se encuentran las anomalías presentadas dentro de las finanzas de Veracruz, por lo que la cifra podría aumentar.

Pero la diferencia entre las cifras presentadas por la PGR y la ASF no el único problema, sino que desde el primer año en que Duarte estuvo al frente del estado, la Auditoría comenzó a alertar al gobierno mexicano de las irregularidades presentadas en Veracruz, sin que ninguna autoridad del gobierno federal se molestara realmente en investigar al respecto.

En 2011, por ejemplo, se señaló la simulación del gasto de 652 millones de pesos para el equipamiento de escuelas que nunca ocurrió. En 2013, Veracruz recibió 190 millones de pesos para invertir en el servicio de salud estatal, pero los hospitales no recibieron ni un solo peso.

En ese mismo año, se entregaron 114 millones de pesos de subsidio federal al estado para profesionalizar a los policías, pero nunca se comprobó el destino de esos recursos.

Un año después, en 2014, el gobierno de Duarte recibió 15 denuncias de la ASF, hechas tras detectar que se simulaba solventar las irregularidades regresando el dinero a las cuentas bancarias, pero retirándolo nuevamente tiempo después.

EN 2015, la ASF reportó que el desfalco en educación y salud había alcanzado los 4 mil 630 millones de pesos.

Y para cerrar con broche de oro, en el último año de su gobierno, Duarte pidió más de mil millones de pesos al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) en créditos, para construir un museo, un periférico, un centro penitenciario, ampliar el planetario y pavimentar caminos.

No obstante, ninguna de estas obras se concluyó, pues algunas quedaron a la mitad y otras ni siquiera fueron iniciadas.